Dead Stop – No Vacancy | Reseña

Si son fans de los juegos de horror de estilo retro, las historias de moteles aislados y esas aventuras que comienzan con una situación aparentemente normal para terminar convirtiéndose en una auténtica pesadilla, entonces Dead Stop: No Vacancy es una experiencia que merece una oportunidad.

La historia de este juego nos pone en la piel de Nancy, una reportera que viaja de noche para investigar un caso y termina tomando el camino equivocado. Sin GPS, sin señales y con la oscuridad cayendo sobre la carretera, lo único que encuentra es el Paradise Motel, un lugar que parece ser la única opción para pasar la noche… y que parece tranquilo. El problema es que como suele ocurrir en este tipo de historias, probablemente habría sido mejor seguir conduciendo. Así que desde su inicio Dead Stop: No Vacancy consigue transmitir esa sensación de aislamiento y suspenso que tanto funciona en el horror.

Una de las mejores cosas es la tétrica ambientación; el Paradise Motel tiene un aspecto viejo, solitario y ligeramente inquietante que combina perfectamente con su estética retro de baja fidelidad. No se necesitan gráficos modernos ni monstruos apareciendo constantemente para conseguir un sentimiento de incomodidad; los pasillos vacíos, las habitaciones, la iluminación tenue y los espacios aparentemente normales hacen que empecemos a mirar cada rincón con un poco más de atención. Dicho esto, el sonido también juega un papel fundamental, con ruidos ambientales y pequeños detalles que consiguen que nunca estemos completamente seguros de lo que sucede a nuestro alrededor. El título entrega una sensación de anticipación que funciona especialmente bien durante la primera parte y convierte al motel en uno de esos lugares que parecen mucho más peligrosos cuanto más tiempo pasamos dentro de ellos. Es además, el tipo de experiencia que se disfruta muchísimo en una noche lluviosa, con las luces apagadas y una buena taza de café. Asimismo hay que mencionar que en Steam Deck es perfecto para jugar si desean una experiencia portátil.

El comienzo de Dead Stop: No Vacancy tiene un ritmo bastante pausado y eso me parece una de sus mejores decisiones. Vemos como Nancy llega al motel, explora sus alrededores, busca pistas y trata de descubrir qué está sucediendo, mientras el juego deja que la incomodidad vaya creciendo poco a poco. En lugar de comenzar inmediatamente con persecuciones y sustos, primero se consigue una curiosidad por el lugar y por las personas que estuvieron allí antes y poco a poco la situación se vuelve más extraña y la historia comienza a llevarnos a zonas mucho más oscuras. Es entonces cuando el juego cambia completamente de ritmo y lo que parecía una historia de misterio en un motel termina convirtiéndose en una experiencia de horror mucho más directa, con túneles, cuevas, criaturas, peligros ambientales y acertijos. El cambio es bastante brusco, pero también consigue mantener la experiencia entretenida y evita que el juego se quede demasiado tiempo haciendo exactamente lo mismo.

Los acertijos son otro punto positivo de la experiencia. No estamos ante una aventura que quiera hacernos pasar horas mirando una pared tratando de descifrar un código imposible, sino que la mayoría de los puzzles son relativamente sencillos y se pueden resolver prestando atención a las pistas y al entorno, para una experiencia relativamente corta para una sola tarde, dependiendo de cuánto se demoren en resolver los acertijos.

Como dije, la duración aproximada de una hora y media o dos horas a lo mucho, hace que Dead Stop: No Vacancy sea muy fácil de recomendar para una noche de horror, pero también provoca que cuando finalmente estemos completamente metidos en la historia aparezcan los créditos. Me habría encantado que algunas ideas tuvieran más tiempo para desarrollarse y que la historia profundizara un poco más en sus personajes y misterios. Aun así prefiero una experiencia corta que mantenga un buen ritmo antes que un juego que intente alargar artificialmente su duración con contenido innecesario. Dead Stop: No Vacancy sabe cuándo avanzar y aunque al final deja con ganas de más, también consigue que la aventura no se sienta pesada.

Dead Stop: No Vacancy es una experiencia de horror retro corta, entretenida y muy atmosférica, perfecta para quienes disfrutan de los juegos independientes que pueden terminarse en una sola noche. Comienza como una misteriosa parada en un motel perdido y poco a poco se transforma en una pesadilla con criaturas, cuevas, acertijos y momentos en donde tendrán que correr por su vida. No intenta reinventar el género ni convertirse en una aventura de veinte horas, y creo que ahí está parte de su encanto pues ofrece una dosis concentrada de horror y mantiene un buen ritmo. Finalmente cabe mencionar que Dead Stop: No Vacancy será una serie de historias de horror en una antología por Camel 101 para Steam, así que sin duda esperemos tener más noticias pronto.

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