Creepshow | Reseña

Creepshow llega a Steam con una aventura de supenso que entiende perfectamente qué hace tan especial a esta franquicia, con historias extrañas, humor oscuro, misterio y ese suspenso que no necesita mostrarlo todo para mantenernos incómodos. PHL Collective y DreadXP trasladan la esencia de la famosa antología a una aventura point-and-click que apuesta fuertemente por su apartado artístico y por una narrativa capaz de despertar esa sensación de “algo no está bien” que los fans del género conocen muy bien. Y bueno, sólo hay una pequeña mala noticia: su duración.

Lo primero que llama la atención de Creepshow es su apartado visual que parece cobrar vida desde las páginas de un cómic oscuro, con escenarios estilizados en 3D, personajes caricaturescos y una dirección artística que encaja como anillo al dedo con la identidad de la franquicia. Aquí no hacen falta litros de sangre ni monstruos apareciendo cada cinco minutos, pues el juego sabe construir esa sensación de que algo extraño está a punto de suceder. Y cuando empiezan a notar que las cosas no son lo que parecen, quieren seguir avanzando para descubrir hasta dónde llegará la pesadilla.

La ambientación del juego es probablemente uno de sus mayores triunfos, y entre la música, los efectos de sonido, las geniales voces y la estética de cómic, Creepshow consigue recrear esa vibra de terror pulp que hizo famosa a la franquicia. La estructura de antología es otro acierto, ya que en lugar de contar una sola aventura, presenta diferentes relatos con sus propios personajes, escenarios y horrores a revelar.

Por su puesto que las historias saben moverse entre el suspenso, lo sobrenatural, el humor negro y lo desagradable, pero sin necesidad de convertir cada escena en un festival de jumpscares. Hay algo particularmente efectivo en esa sensación de estar viendo cómo una situación aparentemente normal comienza a torcerse poco a poco, así que uno sabe que algo horrible está por suceder, y solo queremos saber qué tan horrible será, y ese es justamente el encanto de Creepshow.

La mala noticia es que Creepshow es muy, muy corto, puede durar aproximadamente entre dos y tres horas a lo mucho, dependiendo de qué tan rápido resuelvan sus acertijos. Para una experiencia narrativa de terror esto no necesariamente sería un problema… si hubiera suficiente contenido para justificar la aventura. Pero no lo hay, el juego termina justo cuando uno empieza a sentirse cómodo dentro de sus extrañas historias y es una pena pues son verdaderamente interesantes, la ambientación funciona y la curiosidad nos hace adentrarnos más y más… luego los créditos aparecen y todo se difumina en un recuerdo. Es como entrar a una casa embrujada, encontrar una puerta secreta y que el recorrido termine justo cuando vas a abrirla.

La jugabilidad tampoco ayuda demasiado a extender la experiencia, pues al ser un point-and-click, la mayor parte del tiempo estaremos explorando pequeños escenarios, interactuando con objetos y buscando elementos necesarios para avanzar. También hay algunos acertijos para variar el ritmo, pero en la mayoría del tiempo estos parecen existir principalmente para darle unos minutos adicionales de vida a una aventura que de otro modo, sería todavía más corta.

Lo curioso es que la corta duración termina siendo al mismo tiempo, uno de sus mayores defectos y una de sus mejores virtudes. Por un lado Creepshow es fácil de recomendar para una tarde de terror. No se alarga innecesariamente, va directo al punto y ofrece historias que mantienen el interés. Pero por otro, es un juego que se siente incompleto. Con más historias, más acertijos y una narrativa principal mejor desarrollada fácilmente podríamos estar hablando de una experiencia mucho más redonda, incluso unas cinco horas de contenido habrían permitido que el juego respirara mejor y que sus personajes y misterios tuvieran más espacio para desarrollarse, entonces al final del día lo que nos queda es desear y esperar que los desarrolladores entreguen más historias.

Creepshow es una aventura que consigue mucho con muy poco. Su espectacular estilo de cómic, atmósfera inquietante e historias que saben mezclar suspenso, humor negro y horror hacen que sea fácil dejarse atrapar por la experiencia. Sin embargo esa misma virtud termina jugando en su contra, porque cuando finalmente estás disfrutando de su narrativa llegan los créditos. Aun así, es un título que cumple como homenaje a la franquicia y deja una sensación curiosa… más que decepcionar por lo que ofrece, hace lamentar todo lo que pudo haber ofrecido. Creepshow necesitaba más historias y más contenido para convertirse en una experiencia realmente memorable.

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