Te dan dos fotos y tienes que encontrar las diferencias. Esto mismo pero en terror, con Alzheimer y parálisis de sueño… Y pastillas para no perder la cordura. De esto más o menos trata Dream Cage, un juego de terror que mete varias mecánicas bien imaginadas pero cuando ya las ejecuta pues se siente todo forzado a que nos echen un grito y asustarnos así de a gratis sin tanto contexto. Fueron varias las veces que me intentaron asustar y jamás entendí si hice algo mal o porqué merecí tremenda aparición de una entidad malévola y maldita (aunque todo está en la mente de uno).
En Dream Cage estaremos básicamente todo el tiempo en la misma casa durante cinco noches -o sea cinco niveles-, y cada día deberemos encontrar qué es lo que está diferente al día anterior, como objetos o cosas fuera de lugar o cambios en el layout del departamento. Para esto deberemos de hallar baterías con la que funcionará una cámara de video de esas gigantes de los 90’s con las que los papás nos grababan en el festival de la escuela, y con esta videograbadora capturar esas anomalías en la casa para así pasar de nivel. Si no las encuentran todas entonces están fritos porque no van a avanzar pero si lo logran esperen a que les salgan sustos por las alucinaciones que sufre nuestro amigo por aquello de la parálisis del sueño, y aparte de que el alemán ya lo anda persiguiendo.
No hay manera de no mencionar lo increíblemente bien que luce para ser un juego indie gracias a sus gráficos y texturas con tanta calidad tanto de lejos como de cerca, todos los modelos se ven bien hechos y la iluminación le da ese toque perfecto de juego de terror incómodo con ambiente feo y con ganas de salirse, que es la intención del desarrollador por lo que entiendo, el problema viene cuando las entidades terroríficas, sangrientas, malditas y con ganas de matarnos aparecen ya que están bastante mal hechas y no parece que pertenezcan al juego, así de malas son: texturas mal logradas, mapeos feos, polígonos paupérrimos, diseño fatal básicamente, no parecen ni comprados en una tienda de assets sino más bien hechos por un principiante en Blender, 3D Studio Max o lo que sea que hayan utilizado. Se agradece que no sea IA y la queja no es que sean malos sino que no cuentan con la calidad del entorno que sí es bastante. Solo se me hizo raro, se siente como cuando en la escuela asignaban partes de la presentación y al final juntaban todo para entregar al profesor y veías que tu compañero había hecho todo a la mera hora. Así.
¿Saben que sí me sorprendió? El uso del micrófono para detectar ruido y que sirva a las entidades para encontrarnos, o sea que cuando haya mucho ruido sepan que habrá gritos de susto, y este es sin duda el recurso con menos imaginación en el terror. Disculpen pero nomás no es para mi eso de no construir una atmósfera suficientemente terrorífica para generar miedo en el usuario, y mejor aventarle un grito y una animación rápida para que les saquen un susto enorme. Esto para mi es un deal breaker, y aquí hay varios de esos.
VEREDICTO
Dream Cage dura máximo dos horas y uno creería que por el precio de este juego podría darle varias vueltas al mismo, pero por desgracia su rejugabilidad es sumamente limitada ya que al pasarlo una vez no hay necesidad de hacerlo de nuevo a menos que quieran experimentar ambos finales. Pero pues aquí sí es ya cosa de cada quien. No dudo que el juego esté entretenido por momentos pero creo que cuando hay diferencias en el diseño de los modelos, ciertas texturas, los gritos innecesarios, todo lo demás que está bien construido pierde su valor real. Por desgracia todo se cae con estas irregularidades a pesar de que la idea es bastante buena como premisa.
Dream Cage está ya disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC vía Steam. En Xbox, el título cuenta con Xbox Play Anywhere, por lo que también puede disfrutarse en PC y en ROG Xbox Ally.











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