Ship Graveyard Simulator 2: Steel Giants DLC y Submarines DLC | Reseña

Ship Graveyard Simulator 2, desarrollado por Games Incubator y publicado por Ultimate Games S.A., nos coloca en un entorno fascinante, un cementerio de barcos en el que, como trabajador especializado, desmantelamos enormes estructuras navales pieza por pieza. El juego combina mecánicas de simulador con un enfoque muy accesible y directo, que es desmontar gigantes metálicos con martillo, soplete, grúa y mucha paciencia… por qué romper barcos puede ser una experiencia muy satisfactoria. Y además, tenemos dos DLCs: Steel Giants y Submarines.

Desde su llegada a consolas, incluyendo Xbox Series X|S, PS5 y Switch, Ship Graveyard Simulator 2 ha capturado la atención para quienes buscan una experiencia relajante pero gratificante, gracias a un ritmo pausado, ambientación marítima y una sensación constante de progreso para crear una atmósfera casi meditativa. Además, el diseño sonoro es sorprendentemente envolvente, con efectos metálicos auténticos que nos sumergirán en el oficio.

Steel Giants DLC

El primero de los nuevos contenidos descargables es Steel Giants, que introduce cuatro nuevos buques: un portacontenedores, un petrolero, un buque gasero y un rompehielos nuclear. A simple vista, podría parecer más de lo mismo, pero hay diferencias. Una de las novedades más interesantes es la incorporación de sistemas de vapor activo, que bloquean secciones del barco; ahora, antes de cortar sin pensar, deberán planificar cómo cortar el suministro de vapor, añadiendo un toque de estrategia a la mecánica tradicional. Sin embargo no todo es perfecto, y mientras que el último barco del DLC está lleno de detalles interesantes y variedad en la desmantelación, los tres primeros resultan más planos en su diseño, llegando a parecer mucho a los barcos finales del juego base y sin presentar demasiadas sorpresas. Es decir, funcionan bien como contenido adicional, pero no destacan por originalidad.

Cabe decir que a nivel técnico el DLC mantiene un rendimiento sólido, aunque hay algunas caídas menores de fps al manipular ciertas estructuras grandes. Aun así, para quienes disfrutan del núcleo jugable de Ship Graveyard Simulator 2, Steel Giants es una expansión sólida, aunque no la más emocionante.

Submarines DLC

Mucho más ambicioso y complejo, este nuevo DLC, añade tres submarinos militares: el I-400 (Segunda Guerra Mundial, con hangar para hidroaviones), el Kursk (de la era soviética) y el Ohio (de EE.UU., moderno y nuclear).

A diferencia de los barcos, estos submarinos suponen un reto completamente distinto, ya que son laberínticos, con espacios cerrados repletos de cables, sistemas eléctricos activos y materiales peligrosos. Aquí no pueden simplemente entrar con el martillo y darle golpes a todo lo que vean, deben evaluar, planificar y desmontar con precisión, especialmente si quieren conservar componentes valiosos que solo pueden extraer con la grúa. Como dije, este DLC ofrece una experiencia más exigente y técnica, que recompensa la paciencia y el conocimiento del sistema de juego. El uso de la grúa se vuelve esencial, y las tareas se encadenan hasta crear una especie de rompecabezas industrial en tiempo real. Actualmente el DLC representa una de las experiencias más satisfactorias del juego para quienes buscan un desafío real, así que entre ambos contenidos, les puedo recomendar el de submarinos.

Ship Graveyard Simulator 2 es un título bastante adictivo, que convierte el desguace de barcos en una experiencia tranquila, con toques industriales. Aunque su fórmula puede llegar a sentirse repetitiva a largo plazo, los DLCs ofrecen nuevas capas de profundidad y variedad, si es que les gusta mucho el juego. Steel Giants es una expansión robusta, con nuevas estructuras y mecánicas sencillas pero efectivas. En cambio, Submarines eleva la experiencia al siguiente nivel, incorporando complejidad, ambientación única y un verdadero desafío técnico.

Para los fans del juego base, ambos DLCs merecen la pena, especialmente Submarines, que se siente como una evolución natural del simulador.

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