Shift At Midnight | Reseña

Hay juegos de terror que nos llevan a mansiones embrujadas, hospitales abandonados, pueblos sumidos en la niebla, o bosques malditos, pero Shift At Midnight tiene una propuesta que se sale del molde, y nos pone a trabajar de noche en una tienda de conveniencia. Sí, la peor pesadilla ahora es hacer inventario, acomodar productos y atender clientes… aunque con el pequeño detalle de que algunos podrían ser criaturas sobrenaturales disfrazadas de personas normales que vienen a arruinarnos la jornada.

Este indie disponible ya en Xbox Game Pass convierte algo cotidiano en una experiencia de paranoia, ya que la misión parece sencilla, mantener una tienda funcionando, cobrar productos, llenar estantes, limpiar pisos y ganar dinero. Básicamente, el trabajo de cualquier empleado nocturno… hasta que descubren que la señora que compra un refresco a las 3 de la mañana quizá no sea realmente una señora, sino un doppelganger esperando el momento perfecto para reemplazar a alguien.

La parte más divertida de Shift At Midnight es que nos transforma en una especie de detective de supermercado; cada cliente debe pasar por una revisión, así que debe entregar identificación para nosotros escanear sus datos en la computadora, revisar características físicas, ropa, profesión y cualquier detalle que no coincida y por supuesto, hacer preguntas sobre estos temas para saber qué responden. El problema es que los impostores no vienen con un letrero diciendo “soy un monstruo, dispárame”. Algunos parecen normales y otros parecen sospechosos desde el primer segundo, así que tendremos que confiar en nuestro instinto y esperar no acabar eliminando al cliente equivocado que solo quería comprar papas. Porque sí, aquí podemos pasar de atender una caja registradora tranquilamente a convertir la tienda en una escena de crimen paranormal, y después de descubrir a un doppelganger y acabar con él, tendremos que limpiar sangre, recoger el desastre y volver a acomodar los productos como si nada hubiera pasado. Porque aparentemente en este universo matar criaturas sobrenaturales es parte del trabajo, pero dejar un pasillo sucio sigue siendo una falta grave.

Pero la verdadera tensión en Shift At Midnight llega cuando termina el turno y si dejamos escapar alguna criatura la noche cambia completamente y la tienda se convierte en un escenario de supervivencia. Así que tendremos que que preparar defensas, organizar trampas y enfrentarnos a seres extraños que regresan para acabar con nosotros. Ese cambio de ritmo funciona muy bien pues primero estamos preocupados porque falta leche en el refrigerador, pero después estamos preocupados porque algo con demasiadas patas está intentando entrar por la puerta.

Otro detalle es que, aunque puede jugarse solo, Shift At Midnight brilla especialmente en su cooperativo y con amigos se convierte en una mezcla perfecta de caos, discusiones y momentos absurdos. Mientras uno cobra, otro investiga clientes, otro limpia la tienda y alguien más probablemente está gritando porque encontró algo raro detrás del almacén. Es como administrar un negocio real, pero con la pequeña diferencia de que los compañeros pueden estar huyendo de monstruos mientras intentan recordar dónde dejaron las llaves del depósito. O algo así…

Pero después de su buen humor terrorífico y momentos cotidianos, llega el estilo visual gráfico, que presenta un ambiente también bastante favorable y entretenido de ver. Claro que Shift At Midnight no busca un terror extremadamente serio, sino una experiencia llevadera con un encanto extraño de los juegos indie que mezclan miedo con humor. Los personajes por ejemplo tienen diseños inquietantes, las situaciones pueden ser bastante absurdas y esa sensación de “algo no está bien aquí” funciona perfectamente para mantenernos atentos durante cada turno. Gráficamente y a nivel artístico el juego es siempre llamativo y sin buscar el fotorrealismo ni nada elaborado, hace muy bien su trabajo en transportarnos a ese mundo sobrenatural. Además la variedad de clientes, eventos y situaciones hace que las partidas tengan suficiente rejugabilidad aunque claro, a largo plazo las mecánicas son repetitivas. Por otro lado, no basta con memorizar quién es peligroso, porque cada noche puede sorprender con nuevas combinaciones y decisiones, incluso después de varias horas seguiremos dudando cuando alguien entra demasiado tranquilo, sonríe demasiado o simplemente parece “normal”, pues en este juego probablemente eso sea la mayor señal de alarma.

Shift At Midnight es recomendado para jugadores que disfrutan los indies con ideas diferentes, el horror ligero, la investigación y esas experiencias que son mucho más divertidas cuando se comparten con amigos. Si les gustan juegos donde una tarea sencilla se convierte poco a poco en un desastre sobrenatural, aquí encontrarán una propuesta fresca y muy entretenida.

Shift At Midnight está disponible en PC (Steam), Xbox Series X|S y también para Xbox Game Pass, así que si tienen el servicio se los recomiendo para que le den una checada.

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