Puedo decir que Reap and Rush fue una sorpresa agradable. Si les gustan los roguelite de acción donde cada partida se siente diferente, aquí hay mucho que disfrutar, pero lo que realmente hace que destaque es su personalidad visual.
Como menciono, lo primero que me atrapó fue el apartado artístico de Reap and Rush, ya que tiene un estilo muy colorido inspirado en la mitología china, que se siente fresco y diferente dentro de un género donde muchas veces todo termina pareciéndose. Los personajes (y los varios diseños) por su parte tienen muchísimo carisma, los enemigos son fáciles de distinguir incluso cuando la pantalla está llena de caos y los efectos de las habilidades son espectaculares sin convertirse en un desastre visual. Asimismo, da gusto ver cómo el campo de batalla va llenándose de explosiones, magia y ataques conforme nuestro personaje se vuelve más poderoso en cada partida.
En cuanto a la jugabilidad, Reap and Rush es de esos juegos donde empiezan diciendo “una partida extra” y cuando se dan cuenta ya llevan más de un par. El combate es muy fluido y constantemente se toman decisiones sobre cómo quieren construir su personaje; uno de los aspectos más entretenidos es descubrir las distintas habilidades que aparecen durante cada partida. Es posible crear configuraciones centradas en enormes oleadas de proyectiles que limpian la pantalla, invocar rayos que encadenan daño entre varios enemigos, generar explosiones de fuego alrededor del personaje, lanzar cuchillas giratorias, activar ataques espirituales de gran alcance o potenciar golpes cuerpo a cuerpo con efectos elementales. A esto se suman las Piedras del Destino, los hechizos Yin y otros potenciadores que modifican el comportamiento de las habilidades, permitiendo aumentar su alcance, velocidad, daño o añadir efectos adicionales. La cantidad de combinaciones posibles invita mucho a experimentar constantemente y hace que cada partida tenga un estilo de juego completamente distinto. Esa libertad para experimentar hace que las partidas no se sientan repetitivas pues siempre hay elementos para cambiar y sorprendernos con habilidades y combos que por supuesto, da gusto usar cuando las cosas se ponen realmente complicadas, o cuando llega el momento de enfrentar al jefe del escenario. Creo que el juego a pesar de volverse caótico pero divertido, nunca llega a ser demasiado difícil, así que un público casual que por ejemplo desee partidas cortas puede encontrarle el gusto.
También es agradable que no todo sea combatir, y entre las oleadas aparecen pequeños eventos y situaciones con personajes del inframundo que le dan un respiro al ritmo de la acción y al mismo tiempo, hacen que el mundo tenga mucha más personalidad. El humor y en general el diseño de arte está muy bien llevado y ayuda a que el juego tenga una identidad propia. Otro punto positivo es la progresión; siempre desbloquean algo nuevo o descubren alguna combinación interesante que anime a volver a intentar llegar más lejos. Incluso cuando una partida termina antes de tiempo, normalmente se siente que se avanzó y se obtuvo aprendizaje para la siguiente partida.
Reap and Rush es un roguelite muy divertido, con muchísimo estilo y un sistema de habilidades que recompensa experimentar constantemente. Si disfrutan juegos como Vampire Survivors, Nordic Ashes, Magicraft o cualquier título donde crear builds sea parte de la diversión, este juego tiene muchas posibilidades de engancharlos. Entre su excelente dirección artística, su combate dinámico y la enorme variedad de configuraciones posibles, es una propuesta muy recomendable para los fans del género. Reap and Rush se encuentra disponible en Steam para PC, pero también puede ser disfrutado en Steam Deck, sin embargo el texto puede ser algo pequeño de leer para que tengan eso en mente, si buscan jugar en una forma portátil.









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