Vaultbreakers | Adelanto

Pude probar el RPG de acción de BetaDwarf, se trata de una aventura que combina exploración, botín y enfrentamientos tácticos en un mundo corrompido donde cada incursión supone un nuevo desafío y alto riesgo si no tienen cuidado, y tras probar también su demo, me deja claro que la propuesta de Vaultbreakers tiene elementos capaces de conquistar a los fans del género, aunque todavía hay aspectos de su jugabilidad que necesitan pulirse.

En los juegos de extracción conseguir un botín valioso es apenas la mitad del trabajo, la verdadera prueba consiste en regresar con vida para disfrutar de las recompensas, y esta premisa es el punto de partida de Vaultbreakers, un RPG que apuesta por expediciones peligrosas, combates desde una perspectiva cenital y un mundo de fantasía donde tanto las criaturas hostiles como otros jugadores pueden arruinar sus planes, entregando así una estructura de riesgo y recompensa que busca mantenernos alerta desde el comienzo de cada sesión.

El título nos convierte en un Vaultbreaker, un explorador encargado de recuperar artefactos malditos que han comenzado a caer por todo el reino después del despertar del Dragonvault, una fortaleza colosal que amenaza con sumir el mundo en la ruina. Aquí nuestra misión no será fácil, consiste en adentrarnos en territorios corrompidos, superar los peligros que encontremos y regresar a nuestro refugio con suficientes recursos para preparar expediciones cada vez más complicadas y arriesgadas.

En el terreno jugable Vaultbreakers propone enfrentamientos que requieren algo más que atacar sin descanso; la posición de nuestro personaje, el momento en que utilizamos cada habilidad y la capacidad para reconocer los patrones de los enemigos son factores importantes para sobrevivir. Cabe decir que algunas amenazas pueden castigarnos con una contundencia inesperada, por lo que avanzar sin preparar adecuadamente nuestro equipo puede terminar en una derrota rápida. Esta exigencia contribuye a crear encuentros tensos especialmente durante las primeras horas, cuando todavía estamos aprendiendo a reconocer los peligros y a comprender las posibilidades de nuestro personaje. Y aunque todo suena emocionante, la experiencia no está exenta de problemas, durante las pruebas algunos enemigos comunes demostraron ser demasiado peligrosos para su aparente categoría, capaces de reducir considerablemente nuestra salud con un solo ataque, esta situación puede resultar frustrante cuando todavía estamos aprendiendo las mecánicas, sobre todo si jugamos en solitario. Creo que una jerarquía más clara entre criaturas normales, enemigos de élite y jefes ayudaría a comunicar mejor el nivel de amenaza de cada encuentro.

La movilidad es otro aspecto que merece atención pues aunque los controles permiten desenvolverse en los combates, los desplazamientos pueden sentirse algo rígidos cuando necesitamos con urgencia esquivar ataques, reposicionarnos y utilizar habilidades de manera consecutiva. En un juego donde los errores se pagan caros, una respuesta más ágil e intuitiva mejoraría considerablemente las sensaciones durante los enfrentamientos. Aun con estas observaciones, el sistema de combate tiene una base interesante, las habilidades activas y pasivas, junto con las armas, las piezas de armadura y las ventajas desbloqueables permiten experimentar ya con diferentes configuraciones.

Y dicho eso, la búsqueda de equipo es uno de los principales motores del título y cada expedición ofrece la posibilidad de encontrar recursos, artefactos y objetos que pueden mejorar nuestras posibilidades de supervivencia, así que recuperar ese botín y llevarlo de vuelta al refugio, conocido como Haven es fundamental para preparar nuevas incursiones y avanzar hacia amenazas de mayor dificultad. Hablando de Haven, allí podemos preparar el equipamiento, fabricar dispositivos y mejorar las ventajas permanentes que definirán parte de nuestro estilo de juego, en una progresión que invita a pensar más allá de la siguiente pelea ya que cada mejora puede marcar una diferencia en la próxima expedición.

El sistema de equipamiento por otro lado también ofrece motivos para seguir explorando, y encontrar piezas con estadísticas adecuadas, buscar sinergias entre las habilidades y perfeccionar una configuración son actividades que pueden resultar bastante entretenidas para quienes disfrutan optimizando sus personajes, sin embargo el problema aparece cuando esa búsqueda exige repetir tareas durante demasiado tiempo o cuando las recompensas no parecen compensar los riesgos asumidos. Creo que el equilibrio entre el coste de perder objetos y las recompensas obtenidas durante las incursiones será decisivo para mantener el interés a largo plazo.

Y ahora torno al multijugador, el juego permite alternar entre expediciones PvE y partidas PvPvE, donde otros jugadores se suman a las amenazas del entorno. Además, ambos enfoques comparten la progresión, lo que permite desarrollar al personaje sin quedar limitado a una única modalidad. Por un lado el PvE ofrece una alternativa para quienes prefieren explorar, mejorar su equipamiento y enfrentarse a criaturas sin la presión constante de los rivales humanos; por su parte, el PvPvE introduce una incertidumbre adicional ya que nunca sabemos con certeza si otra expedición terminará convirtiéndose en una oportunidad para conseguir más recursos o en una emboscada que nos haga perderlo todo.

Otro de los aspectos que llaman la atención de Vaultbreakers es su apartado artístico, con una perspectiva cenital, las siluetas de los personajes y el diseño de sus escenarios evocan cierta familiaridad con títulos como League of Legends y otros juegos de acción con combates en tiempo real, dando como resultado una experiencia visual que sabe combinar elementos sombríos con una paleta de colores bastante viva. Las habilidades por ejemplo destacan gracias a sus efectos luminosos, mientras que los ataques y las distintas animaciones aportan dinamismo a los enfrentamientos, entregando una combinación que resulta atractiva durante los combates, cuando los efectos de las capacidades de nuestros personajes contrastan con los escenarios y permiten reconocer buena parte de la acción que sucede en pantalla. En pocas palabras el juego ya entrega un apartado visual llamativo, al cual se agregan una serie de efectos sonoros muy característicos de este tipo de experiencias. Vaultbreakers no parece que revolucione el género, pero ya deja ver que será entretenido de jugar y si todo va bien, seguramente invitando a horas de emocionantes partidas.

Vaultbreakers reúne varios ingredientes atractivos para los fans a los RPG de acción y los juegos de extracción. La progresión basada en el equipamiento, las mejoras en el refugio y la búsqueda de artefactos proporciona una estructura que invita a seguir explorando; además poder elegir entre PvE y PvPvE, compartir expediciones con amigos y enfrentarse a situaciones que cambian según las acciones de otros participantes puede ser muy emocionante.

El proyecto continúa en desarrollo para PC y no cuenta con una fecha de lanzamiento definitiva anunciada, pero la demo en buena forma ya permite descubrir sus fundamentos y hacerse una idea de su potencial, y ahora solo resta estar al pendiente sobre futuras pruebas o actualizaciónes, a ver que otras novedades nos trae el estudio. Por el momento si les gusta lo que leyeron, pueden añadir Vaultbreakers a su lista de deseados en Steam.

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