Living Hell | Adelanto

Living Hell, el nuevo survival horror cooperativo de Joe Fender, creador de DEVOUR, nos lleva a una ciudad devastada por la radiación solar donde cada parada puede convertirse en una pesadilla. Tras probar su primer Playtest en Steam, el título ya apunta a convertirse en una propuesta muy interesante para los fans del terror y la supervivencia.

El fin del mundo puede adoptar muchas formas, y algunas pueden resultar tan inquietantes como la que propone Living Hell; desarrollado por Joe Fender y publicado por Future Friends Games, esta aventura bastante inmersiva nos transporta a Pelican City, una metrópoli destruida por las consecuencias del colapso de la capa de ozono, y que por la radiación solar ha transformado a humanos y animales en criaturas irreconocibles y amenazantes, mientras los pocos supervivientes que quedan buscan una oportunidad para escapar de un planeta que parece haberlos condenado.

Después de probar su versión de prueba en PC, queda claro que Living Hell es muy interesante gracias a su propuesta que combina exploración, administración de recursos, enfrentamientos contra criaturas mutantes y una atmósfera opresiva que encuentra en su identidad visual retro uno de sus mayores atractivos. Aunque todavía se encuentra en desarrollo, este primer acercamiento me ha dejado buenas sensaciones y sin duda permite vislumbrar el potencial de una aventura donde sobrevivir dependerá de nuestras decisiones y de nuestra capacidad para mantener la calma.

Living Hell tiene un objetivo claro que es atravesar una ciudad en ruinas y llegar a uno de los últimos puntos de lanzamiento de cohetes antes de que sea demasiado tarde; para conseguirlo, tendremos que mantener operativo un tren que funciona como nuestro principal medio de transporte y refugio temporal, pero el problema es que necesita combustible, por lo que debemos abandonar la relativa seguridad de sus vagones para explorar lugares donde cualquier cosa puede salir mal. Es que a lo largo de siete distritos tendremos que investigar edificios abandonados, recolectar especímenes mutantes para procesarlos como biocombustible y reunir materiales para fabricar equipo.

Uno de los aspectos más interesantes es que las mecánicas resultan accesibles sin renunciar a sistemas que nos obligan a prestar atención al entorno; la exploración, la recolección y la fabricación de objetos forman el núcleo de la experiencia, pero el calor extremo y la radiación solar añaden una dificultad particular y prisa por mantenernos seguros. Dicho esto, debemos controlar nuestra carga térmica y encontrar maneras de mantener la temperatura bajo control, ya que superar el límite de tolerancia puede provocar mutaciones que conviertan a nuestro personaje en una amenaza para otros; por su puesto para defendernos, contamos con armas criogénicas, útiles frente a las horribles criaturas que habitan Pelican City.

El inventario también desempeña un papel fundamental y su planteamiento recuerda a los sistemas de administración de objetos de clásicos del survival horror como Resident Evil, donde cada espacio importa y recogerlo todo no siempre es una opción, a esto se suman diferentes personajes seleccionables con habilidades pasivas diferentes que permiten adaptar nuestro estilo de juego y complementar las fortalezas del equipo si decidimos explorar en cooperativo, pues el juego también permite una experiencia single player.

Si hay un elemento que destaca especialmente durante este primer acercamiento es la dirección artística ya que Living Hell apuesta por una identidad visual de inspiración retro que por lo menos a mí, me evoca a la era de PlayStation 2, mientras es combinada con iluminación y efectos visuales contemporáneos que aportan profundidad a los escenarios. Por otra parte los edificios deteriorados, espacios abandonados y el diseño de las criaturas construyen un mundo que transmite decadencia y mucho peligro, y la iluminación refuerza la incertidumbre durante la exploración, mientras que el sonido y los efectos ambientales ayudan a mantener la tensión necesaria incluso cuando no estamos combatiendo.

Como corresponde a una versión de prueba, Living Hell todavía tiene camino por recorrer antes de su lanzamiento definitivo en 2027, sin embargo el playtest deja ver una gran base jugable coherente, una ambientación bien definida y suficientes sistemas de supervivencia para sostener la experiencia. Además, su funcionamiento en Steam Deck resulta favorable en esta etapa de desarrollo, así que incluso en portátil funciona bien. Obviamente todavía será necesario comprobar cómo evolucionan el equilibrio de las mecánicas, el rendimiento y la variedad de situaciones a medida que avance el desarrollo. Aun así, la combinación de rutas, gestión de recursos y cooperación representa un punto de partida bastante prometedor. Creo que Living Hell tiene los ingredientes necesarios para convertirse en una propuesta atractiva dentro del survival horror.

Si disfrutan los juegos de terror que mezclan exploración, gestión de recursos y cooperación, les recomiendo mantener a Living Hell en el radar y añadirlo a su lista de deseados de Steam y esperemos pronto tener más noticias de su desarrollo y si pudiera a llegar a más plataformas.

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