Hyperwired | Reseña

Los juegos de navecitas de vista superior toman un giro diferente -pero no por eso atractivo- en el roguelite Hyperwired, donde nuestra nave no tiene como propósito acabar con todos los enemigos sino más bien sobrevivir administrando recursos y activando sockets espaciales.

Hyperwired es un roguelite porque será sencillo morir si no tenemos cuidado de los recursos que son un total de cuatro: HP, energía, munición y láser. Solamente los importante de verdad son el HP porque si se agota pues morimos y se acaba la partida y empezamos desde ceros. Si se acaba la energía seguimos vivos pero sin poder mover la nave, aunque aquí si viene bien tener munición porque con ella podemos impulsarnos un poco hacia alguno de los sockets de energía. El láser evidentemente hace lo mismo pero es mejor guardarlo para situaciones muy complicadas al tener muchos enemigos cercanos.

Estos sockets sirven para dos cosas: la primera es para recargar cualquiera de los cuatro recursos ya señalados, y la segunda es para cuando estén activados esos cuatro entonces ya podemos ir a la nave principal que nos permitirá subir de nivel. Estos niveles son procedurales y modificables con bombas, algunas veces parecerán laberintos y otras veces parecerán simples escenarios grandes y ya, pero por fortuna el cable que traemos colgando no se enredará en ningún lado, solamente debemos tener la preocupación de navegar, disparar, administrar los recursos y soportar el mal manejo de la nave que ya viene de sistema. Oh sí, la navegación no es la mejor ni la deseable, realmente hay pequeños errores de manejo y dirección que pudieron haber mejorado.

Hyperwired es un juego con diseño grafico agradable y basado en pixel art, tampoco es lo más bonito del mundo pero no daña los ojos a pesar de tener colores muy apagados y pocas veces brillantes, el cual también carece de efectos especiales muy sorprendentes o algo que pudiera parecer atractivo. Por la parte del audio, aunque los sonidos hacen su trabajo relativamente bien, no hay nada que me haya dejado boquiabierto ni mucho menos. Repito, con el diseño audiovisual no hay quejas pero tampoco puedo darle una nota altísima; siento que solamente cumplen su trabajo y ya.

La nota alta está en la rejugabilidad de Hyperwired gracias a su diseño roguelite, y aunque las corridas no están relacionadas una con otra, cada que pasemos de nivel podremos mejorar algunas de las habilidades, como alargar el cable para tener mejor alcance, mejores armas, más vida o energía disponible, por lo que cada que jueguen podrán tener equipamiento superior y no solo depender de lo que trae originalmente cada nave. Sin embargo no es una sola, son varias y estas deben irse desbloqueando con los retos que están disponibles desde el inicio del juego y como su nombre lo dice, funcionan retando al jugador a pelear en el espacio con ciertas deficiencias, y esto no es que lo haga más divertido pero sí agrega un factor que puede dar más diversión al usuario.

VEREDICTO

No me sentí muy atraído al juego, no es que sea malo pero la mecánica de conectarse a baterías o sockets no le da un plus sobre otros juegos de navecitas, y el control tipo twin-stick shooter es algo que podemos ver en muchas alternativas más, por lo que Hyperwired no se siente como un juego que cambie las reglas ni proponga algo súper maravilloso, solo es un juego divertido con algo diferente pero no lo suficiente para darle una mención honorífica.

HYPERWIRED está disponible en Steam, Nintendo Switch, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One y Series X|S.

Compartir en: