Digital Sun y 11 Bit Studios traen la secuela de Moonlighter, ahora llamado Moonlighter 2: The Endless Vault, juego de calabozos, RPG y una doble vida, en efecto tendremos dos vidas en este juego que desde el primero se me hizo lo más raro del planeta, pero una vez que le agarré el modo me quedé perplejo y patidifuso.
Las mecánicas son casi las mismas que el anterior pero como es de mala educación asumir cosas, vamos a explicar bien el segundo sin importarnos el primero. ¿Quieren un spoiler? Mejor no.
Will, el protagonista, cae atrapado en Tresna, un lugar bien raro donde varios amigos suyos del primer juego están y tienen que básicamente hacer todo de nuevo, y con todo pues es empezar sus vidas. Will es un mercader y a la vez es un guerrero que tiene que salir a buscar el pan de cada día a base de trancazos contra monstruos en un sistema de calabozos tipo roguelike. Durante esta travesía podremos seleccionar entrar a un cuarto de un mapa con ramificaciones que tienen recompensas aleatorias pero bien señaladas, es decir que traen un ícono diciéndonos qué hay para decidir a cuál entrar. No todos los cuartos tienen enemigos, pero todos tienen algo para recolectar, sin embargo habrá algunos con truco: reducir habilidades durante cierto tiempo para después potenciarlas solo si logramos superar el mini reto.
Entonces ¿dónde está el chiste del juego? ¿Nomás agarrarnos a catorrazos contra enemigos aleatorias en habitaciones procedurales? No muchachos, no es así. ¿Recuerdan que les dije que Will es mercader? Ah bueno, pues este joven encontrará baratijas y reliquias por todos los mapas ya sea que caigan de enemigos, o al final de los calabozos como recompensa por sortearlo, y todos estos habremos de venderlos en la tienda que tenemos en el pueblo de Tresna -ahí donde caímos al inicio del juego-. Podremos modificar más o menos la tienda con objetos para hacerla más atractiva y que incluso traen perks pasivos para aumentar los precios o incitar a los compradores a pagar más por cada reliquia en exhibición, cuando acabemos de vender todo lo que traemos en la bolsa podremos cerrar la tienda y a dormir. Al iniciar un nuevo día será momento de irnos a platicar con los habitantes de la comarca para recibir nuevas misiones secundarias, mejorar armaduras y armamento y así irnos a pelear nuevamente en un ciclo constante y bastante entretenido gracias a que a pesar de haber repetición, el aspecto procedural de los mapas, las misiones secundarias y los eventos aislados permiten cambiar entre escenas y no aburrirnos desde el inicio del juego.
Moonlighter 2: The Endless Vault maneja gráficos en 3D y vista isométrica, cambiando completamente el diseño del primero que era pixel art -muy bonito por cierto-, y en esta segunda entrega el salto y el cambio son abismales. Sinceramente gran parte del éxito de esta parte dos se le debe atribuir a los gráficos tan bonitos y bien hechos que me recordaron muchísimo a Bastion, tanto en el diseño de los escenarios como en la paleta de colores, enemigos avanzados tecnológicamente y combate vertiginoso. Aquí los trancazos son en tiempo real y manejando armas previamente forjadas, no hay eso de seleccionar al inicio como sería en Cult of the Lamb, y la muerte nos regresará al hogar pero con todas las reliquias al 50% de su valor. He aquí donde las cosas se ponen un tanto más interesantes: los precios no vienen establecidos, uno los debe de poner y son los clientes los que decidirán si es caro o no para que uno proceda a reducir el costo o aumentarlo la próxima vez que podamos vender uno igual. Les digo que Moonlighter 2: The Endless Vault es bastante divertido por las dos vidas que uno lleva combatiendo y recolectando y luego vendiendo amablemente. Una cosa rarísima.
VEREDICTO
Moonlighter 2: The Endless Vault es la clara muestra de que la frase “las segundas partes nunca son buenas”, es lo más falso del mundo. Esta secuela es ganadora en todos los aspectos, es mejor, más divertida, más grande y con mejores controles y respuesta a las órdenes que les damos. Los gráficos son mucho mejores, la interfaz de usuario más bonita… Mejor dicho, todo en este juego es más bonito de principio a fin. El combate es muchísimo más fluido, entretenido y a pesar de que no es tan complicado como el anterior, es el rediseño de todo el mundo lo que hace este juego mucho más atractivo. Mi calificación está no solo en lo que ya describe sino que también en la gigantesca rejugabilidad que tiene, los efectos especiales, la iluminación y los trofeos. No me cabe duda de que este juego le meteré más horas de las que ya invertí en esta reseña, y esperemos que en un futuro sea el Platino el que decoré mis estantes.
Moonlighter 2: The Endless Vault está disponible para PC, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PlayStation 5, además formar parte del servicio Xbox Game Pass.










Compartir en: