No dudo que haya muchos juegos que mezclen el RPG con un combate tipo Souls y sistema de recompensas de extracción, pero cuando nos dimos a la tarea de probar Mistfall Hunter de Bellring Games, definitivamente sabíamos que estaríamos en un mundo tipo Elden Ring pero con un estrés adicional: recolectar muchos recursos sin morir porque esos se pierden y de nada habrá servido echarse a cuantos enemigos puedan. Y se frustrarán.
Mistfall Hunter trata la historia de un mundo de fantasía donde los dioses han muerto y nuestra misión es la de recuperar el rumbo del mundo mientras recolectamos el poder que dichas deidades derramaron sobre él. O sea que a salir a matar enemigos en este PvPvE lleno de pasajes, cuevas, pasos a desnivel, elevaciones y cofres que nos darán recursos para mejorar a nuestro personaje pero que generalmente estarán disponibles después de blandir nuestras armas contra algún rival peso pesado.
Como ya les dije, en este juego saldremos a pelear principalmente contra antagonistas generados por el juego, desparramados por todo el mapa en zonas estratégicas que estarán cuidando algún recursos valioso o simplemente evitando el paso para llegar a lugares más ricos en premios. Sin embargo también deberemos enfrentarnos a rivales humanos, por lo que con esto ya cumplimos lo de PvPvE, y estos al matarnos evidentemente nos quitarán todo lo que traigamos en la bolsa, que de lo contrario podríamos llevar a nuestro campamento y mejorar nuestras armas, armaduras y poderes. De ahí lo que les digo del estrés adicional al combate tipo Souls.
Hablemos más del sistema de recompensas tipo extracción, que como ya les dije consiste en recolectar todo lo posible sin importar a quien destruyan en el camino, pero el problema está en que si morimos a manos de quien sea perderemos absolutamente todo, pero por fortuna el juego nos permite tener objetos mágicos que no se perderán y esto nos quita un poco de ese peso porque son objetos valiosos, aunque no por esto quiere decir que vayan en modo relajado, porque desde el inicio debemos tener mucha cautela con los que nos enfrentamos y el nivel de los mismos.
Es importante señalar que el mundo es realmente bello, no al nivel de los grandes títulos que nos han dejado boquiabiertos, pero gracias a su riqueza de edificaciones, detalle de las mismas, naturaleza, tamaño de los mapas entre otros, es que no podemos dejar de alabar dicho apartado; las texturas tanto como los efectos especiales y los modelos de todos los personajes son sumamente altos en calidad y evidentemente manejan un buen sistema de LOD’s lo que nos permite apreciar belleza de manera generalizada con un altísimo estándar. Bellring Games no escatimó en el efecto WOW que querían imprimir en el jugador.
Sin embargo y por más que tenga muchos factores a favor, es la mezcla de todos ellos lo que no permite disfrutar el juego al cien, empezando porque no tiene un género definido, las recompensas no son precisamente las mejores, se siente repetitivo en ocasiones y quizá una de mis mayores quejas es la gigantesca UI que nos persigue a todos lados con una cantidad enooooooorme de textos que nos quitan tiempo y visibilidad en pantalla, haciendo que a veces las peleas no sean con el enemigo, sino con los prompts y la lectura constante. Y si nos vamos todavía más al aspecto técnico, algunas batallas se sienten torpes por cierto retraso en los golpes, no solo el que imprime realismo por el peso de la espada o el arma, sino porque a veces pareciera que el sistema de respuesta es lento y no permite actuar de inmediato contra los contrincantes, lo que puede permitir en ocasiones movimientos involuntarios o fuera de tiempo así como combates que no se sienten bien y pueden terminar en una catástrofe.
VEREDICTO
Mistfall Hunter tiene una rejugabilidad inmensa, pero es quizá el sistema de recompensas lo que le quita ese atractivo gracias a que no siempre el crecimiento se siente tan gradual como uno quisiera, más allá de la curva de aprendizaje, sino más bien que no sabemos si al salir al mapa regresaremos con un buen botín o simplemente volveremos a casa para vender dos o tres triques que no servirán de mucho, y entonces ahí sí viene la debacle para el jugador: mucho tiempo invertido con poca ganancia. Mal negocio.
Mistfall Hunter es un juego bueno a secas que pudo haberse pulido para que se sintiera mejor, pero no por eso deja de ser divertido, quizá solo es cuestión de tener muchísima paciencia, y tiempo.
Mistfall Hunter está ya disponible en Xbox Series X|S, Xbox Game Pass, así como en Steam y PlayStation 5.









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