1666: Amsterdam | Adelanto

1666: Amsterdam llega a PC mediante Steam y Epic Games Store en Early Access con una interesante mezcla de suspenso, horror, misterio y algo de aventura. Desarrollado por Panache Digital Games, el título nos lleva a una versión sobrenatural de Ámsterdam en 1666, donde Noa Brooklyn, conocida como The Collector, debe localizar a los Originals, entidades demoníacas que llevan siglos ocultas entre los habitantes de la ciudad, llevándonos así por una historia que puede ser interesante, pero que por el momento es empañada con su jugabilidad.

Como dije la premisa es uno de los mayores atractivos del juego; durante el día investigamos, hablamos con personajes y recorremos la ciudad en busca de pistas, y por la noche llega el momento de enfrentarnos a las criaturas. Además, Noa está acompañada por Aaron, un personaje proveniente de 1999 que terminó atrapado en el cuerpo de un gato… esta particular pareja permite alternar entre dos estilos de juego, con Noa enfocada en la magia y el combate, mientras que Aaron resulta especialmente útil para alcanzar lugares inaccesibles, abrir caminos y descubrir secretos gracias a su naturaleza felina.

Y es precisamente explorando donde 1666: Amsterdam resulta más entretenido, pues aunque el mapa no es demasiado grande, está lleno de pequeños rincones, ingredientes, objetos y conversaciones que pueden hacer que nos desviemos constantemente del objetivo principal. La ambientación también juega a su favor, la recreación de Ámsterdam tiene una estética oscura y ciertamente atractiva, mientras que la música refuerza muy bien la sensación de misterio y el tono de la historia. En 1666: Amsterdam es fácil terminar perdiendo el rumbo simplemente por querer investigar qué hay detrás de la siguiente esquina.

Sin embargo el problema aparece cuando toca combatir ya que el sistema cuerpo a cuerpo se siente bastante tosco y limitado, con un repertorio de movimientos reducido, mientras que la magia, aunque visualmente es llamativa, todavía resulta poco cómoda de utilizar. Dicho esto, los combates contra enemigos comunes pueden volverse repetitivos y la cámara tampoco ayuda demasiado en espacios cerrados; por otro lado los enfrentamientos contra jefes tienen mejores ideas, pero todavía necesitan mayor variedad. Lo malo es que en todo momento los movimientos son torpes, ya sea que estén peleando o explorando, siempre hay un sentimiento de estar ante algo poco trabajado en este aspecto y al que le faltan más actualizaciónes.

El Early Access deja bastante claro que queda trabajo por delante, hay problemas de colisiones, objetos que se comportan de manera extraña, algunos errores visuales y controles poco precisos, especialmente al manejar a Aaron. La historia por su parte, tiene conceptos interesantes y una mitología que despierta la curiosidad, aunque la mezcla de distintas épocas, personajes y acontecimientos puede resultar confusa durante las primeras horas gracias a su narrativa rebuscada.

1666: Amsterdam no es todavía un juego completamente recomendable para cualquiera. Aun así, 1666: Amsterdam tiene ése sentimiento de sentir las ganas de descubrir qué viene después. Sí, su combate necesita bastante trabajo, pero la exploración, la estética, música y su peculiar universo sobrenatural consiguen mantener el interés. Creo que todavía está lejos de sentirse como una experiencia terminada aun en Early Access, pero hay una buena aventura escondida aquí; ahora toca esperar a que Panache pula sus mecánicas y convierta estas buenas ideas en un conjunto más sólido.

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