Si les gustan las historias de ciencia ficción oscura, el horror cósmico y los shooters espaciales, Hell Galaxy puede que tenga una propuesta que les interese. Esta nueva experiencia nos lleva a la misteriosa galaxia de Neterun, donde asumimos el control de un raider que ha perdido su cuerpo humano y ahora existe fusionado con una nave biomecánica, iniciando así un viaje por sectores llenos de ruinas, estructuras abandonadas, enemigos y extrañas criaturas que parecen sacadas de una pesadilla espacial, mientras intentamos sobrevivir a un universo donde lo desconocido puede ser mucho más peligroso que cualquier enemigo convencional.
Lo primero que destaca en Hell Galaxy es su ambientación; Neterun no se siente como el típico espacio de ciencia ficción lleno de estaciones comerciales y planetas coloridos. Aquí todo parece decadente, abandonado y ligeramente enfermo, las enormes estructuras flotantes, ruinas biomecánicas y construcciones que parecen haber sido ensambladas con restos de tecnología crean una sensación constante de misterio. Dicho esto, el juego no presenta un mundo abierto tradicional y en su lugar muestra sectores semiabiertos conectados mediante portales, con diferentes estructuras para explorar, enemigos que derrotar y recursos que recolectar. Entonces descubriremos allí unos gigantescos cubos y barreras que delimitarán las zonas a explorar, pero que también ayudan a reforzar la sensación de estar atrapados en algún lugar desconocido del espacio y donde más allá de las barreras, todo es mucho más peligroso y desconocido.
El combate es otro de los puntos fuertes de Hell Galaxy; en tercera persona controlar la nave resulta bastante fluido y satisfactorio, con diferentes armas, misiles, cañones y módulos que permiten adaptar nuestra configuración. Podemos cambiar entre formas de construcción equilibradas, agresivas y defensivas para responder a diferentes amenazas, mientras que el sistema de mejoras nos permite construir una nave acorde con nuestro estilo de juego. Como es de esperar también podemos recolectar minerales, saquear restos y fabricar nuevos componentes para aumentar nuestro poder de ataque y defensa.
Sin embargo, lo realmente interesante aparece cuando entran en escena las entidades sobrenaturales, enemigos que no se limitan a atacar nuestro casco, si no la mente de nuestro personaje. Las llamadas apariciones pueden alterar la percepción y obligarnos a gestionar la cordura mientras intentamos sobrevivir, entregando una muy interesante combinación entre daño físico y psicológico que convierte cada enfrentamiento en algo más que un simple intercambio de disparos. Asimismo, la idea de que el protagonista sea una conciencia atrapada dentro de una nave biomecánica encaja perfectamente con el tono de horror y transhumanismo de Hell Galaxy. La carne y los huesos quedaron atrás, y ahora la identidad está ligada al casco, los módulos y las armas que instalamos, y a medida que exploramos Neterun la narrativa toma fuerza al encontrar registros, ruinas y pistas sobre otros exiliados y sobre una civilización desaparecida.
Por si fuera poco, y un poco por lógica, la perspectiva en primera persona desde la cabina cambia completamente la sensación de la jugabilidad. En tercera persona se puede disfrutar mejor del combate y observar la escala de los escenarios, mientras que desde la cabina la visión es mucho más limitada y todo se siente claustrofóbico; estar encerrado dentro de enormes estructuras espaciales mientras apenas podemos ver lo que ocurre alrededor consigue reforzar bastante bien el componente de horror.
Hell Galaxy es una propuesta diferente dentro de los shooters espaciales y eso es precisamente lo que más me gustó. Combina combate de naves, exploración, personalización RPG, horror cósmico y transhumanismo para crear una experiencia con bastante personalidad. El combate es divertido, la personalización ofrece buenas posibilidades y las criaturas sobrenaturales consiguen darle al espacio una sensación mucho más inquietante y misteriosa.
El juego también tiene algunos detalles que podrían mejorar, especialmente la navegación y ciertos momentos demasiado vacíos, pero sus ideas y su ambientación compensan bastante estos problemas. Y mencionando que el título estuvo antes por medio de Steam Early Access, la versión 1.0 añade alrededor de cinco horas de contenido narrativo, concluye la historia y suma mejoras basadas en los comentarios de la comunidad.








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