Third Kind Games se dio a la tarea de hacer un videojuego de mundo abierto de bicicletas. O sea no es que Mavrix sea un juego donde seremos una bicicleta, sino que nos sentaremos en una y recorreremos un terreno increíblemente gigantesco en busca de ser el mejor bicicletero -así se dice ¿verdad?- del condado. Bueno, no del condado, del lugar pues.
La mecánica es bien fácil, debemos de pedalear manteniendo un botón presionado y con el resto de las palancas y botones del control tendremos que hacer las suertes como girar el manubrio, impulsarse para adelante o atrás, girar en cualquiera de los ejes y todo con el simple propósito de generar puntos de experiencia para subir de nivel y mejorar nuestra apariencia con objetos estéticos, cambiar de bici y por supuesto tunearla. Ahora la cuestión está así, tampoco es como que andemos libremente y ya pues debemos estar “registrados” en los circuitos, y eso solo se logra haciendo suertes en manejo libre para al subir de nivel poder meternos a pistas más complicadas y así por ende, conseguir más puntos para más circuitos. Todo es orgánico muy bonito muy maravilloso.
Hay un punto muy importante en Mavrix que debemos destacar y es la rejugabilidad tremenda con la que cuenta. En efecto el mapa es enorme y está lleno de accidentes naturales para poder saltar y hacer los trucos, pero también debemos tener cuidado con no caer en plano porque habrán de reventarse medio perro. Y es por eso que puedo calificar bien a Mavrix gracias a todo el tiempo que podemos pasar tanto compitiendo como solo pedaleando sin un rumbo fijo y hasta encontrándonos camiones en plena calle. Y además vamos a completar el comentario que Mavrix tiene gráficos muy decentes para no ser un AAA, ya que sin ser realista, las texturas, mapas y acabados lucen bastante bien, cumplen con lo cometido y definitivamente son atractivos cuando lo que debe de importar son los trucos y la jugabilidad de juego.
Entiendan que dominar los controles es súper sencillo y todo se reduce al tiempo que pasemos en el aire y la velocidad con la que apretemos y desarrollemos el truco, porque no hay una sola mecánica para mantener el equilibrio ni nada que pueda complicarnos hacer movimientos en los aires. A esto vamos a agregarle que todo el juego es en línea y en el mapa encontraremos más usuarios dándole duro a la bicicleta, esto nutre más el juego y nos provocará estar más tiempo ahí metidos, porque cuando está solo en la pista o en el mapa, nomás no se siente. Bien ese detalle.
VEREDICTO
Mavrix es un buen juego que tiene buenas opiniones de los usuarios aunque quizá no tanto en Xbox, pero en general tiene un buen desempeño, gran rejugabilidad, buenos trucos en el aire y una curva de aprendizaje muy pequeña ya que en menos de lo que se les ocurra estarán dando volteretas como locos entre rampa y rampa.
Mavrix está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S y en Xbox Game Pass de Microsoft, así como en PC vía Steam.






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