Dread Delusion | Reseña

Sin duda hay juegos (muchos a veces) que buscan impresionar con gráficos de última generación y mundos gigantescos, pero aquí llega Dread Delusion, que hace exactamente lo contrario, y nos encanta con ello. Este RPG independiente abraza sin complejos la estética poligonal de finales de los 90 inicios del 2000 (Morrowind te estoy viendo) para ofrecer una aventura que recuerda a una época donde la curiosidad y la imaginación eran más importantes que los tutoriales y marcadores en el mapa.

Desde el primer momento queda claro que Lovely Hellplace tenía una visión muy definida; las islas flotantes del mundo de Dread Delusion parecen sacadas de un sueño extraño, con bosques de hongos gigantes, ciudades mecánicas, cementerios eternos y paisajes bañados por cielos rojizos que crean una identidad visual que resulta imposible de confundir con cualquier otro RPG actual. Su apartado gráfico, inspirado en la era del primer PlayStation y los primeros juegos en 3D para PC, claramente no busca realismo y apuesta por una dirección artística tan original que termina siendo uno de los mayores atractivos del juego.

Pero si están buscando una aventura, el verdadero protagonista es la exploración. Aquí no existen flechas que indiquen exactamente a dónde ir ni un mapa lleno de iconos, pues el juego invita a observar el entorno, hablar con los habitantes y dejarse llevar por la curiosidad. Esa sensación de descubrir un lugar porque llamó tu atención, y no porque una misión lo marcó en pantalla, recuerda a los RPG clásicos que confiaban en el jugador para encontrar su propio camino. Las influencias son evidentes, es imposible no pensar en The Elder Scrolls III: Morrowind, King’s Field, Ultima Underworld o incluso en el diseño de niveles de Thief y Deus Ex, pero sin copiar a ninguno, Dread Delusion toma ideas de todos ellos para construir una experiencia que se siente nostálgica, pero también sorprendentemente fresca gracias a su ambientación surrealista y su narrativa profunda.

El sistema de progresión también recompensa la exploración y en lugar de subir niveles derrotando enemigos durante horas, el crecimiento del personaje depende de descubrir secretos, completar misiones y encontrar fragmentos ocultos por el mundo; esto hace que avanzar siempre resulte satisfactorio y evita la necesidad de pasar tiempo “farmeando” experiencia.

En cuanto a la dificultad, Dread Delusion no pretende ser un RPG exigente ni un sucesor espiritual de los Souls (gracias a Dios). El combate es sencillo, con enemigos que rara vez representan un obstáculo serio, y muchas situaciones pueden resolverse mediante el diálogo, la magia o habilidades sociales, así que quienes busquen un gran desafío probablemente lo encontrarán demasiado accesible, pero esa decisión beneficia el ritmo de la aventura, ya que el énfasis está puesto en descubrir nuevos lugares, conocer personajes y tomar decisiones que afectan el mundo.

La escritura también merece una mención especial y aporta a la inmersión con su mezcla de fantasía oscura, ciencia ficción, humor negro y política para construir un universo extraño, lleno de personajes memorables y conflictos interesantes. Cada región que descubran tiene su propia identidad, y pocas veces se siente que una misión existe únicamente para alargar la duración del juego.

Dicho esto, Dread Delusion no es un RPG para todo el mundo, quienes esperen cinemáticas espectaculares, combates complejos o un apartado técnico de última generación probablemente no conectarán con su propuesta. Sin embargo los jugadores que disfrutan de los RPG independientes, la exploración libre y la estética retro encontrarán aquí una experiencia con mucha personalidad, capaz de despertar esa sensación de aventura que muchos títulos modernos han ido dejando de lado.

Dread Delusion es una carta de amor a los RPG clásicos en primera persona; su extraordinaria dirección artística, su mundo lleno de secretos y enfoque en la exploración logran que cada nueva isla invite a perderse durante horas. Puede que el combate sea sencillo y algunos sistemas se sientan deliberadamente clásicos, pero todo forma parte de una propuesta que prioriza la imaginación sobre el espectáculo.

Si crecieron explorando mundos como los de Morrowind, este juego probablemente les hará sonreír más de una vez. Y si simplemente buscan un RPG indie fresco, con una identidad visual inconfundible y un mundo fascinante por descubrir, Dread Delusion simplemente es una recomendación fácil. Por cierto, pueden encontrar el título para PC (Steam), PS5, PS4, Xbox One, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2.

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