Dragonkin: The Banished | Reseña

Si están en busca de combates llenos de fantasía, personajes para mejorar y habilidades para desarrollar a su propio ritmo, entonces Dragonkin: The Banished lo descubrirán como uno de esos juegos que, sin reinventar el género, logra destacar gracias a una base jugable muy bien ejecutada y un sistema de progresión que invita a experimentar constantemente. Para quienes disfrutan títulos al estilo de Diablo, aquí encontrarán una propuesta muy familiar, pero con algunas ideas propias.

La premisa de Dragonkin: The Banished es algo típica, un mundo devastado por dragones ancestrales y criaturas corrompidas, donde cuatro héroes con poderes obtenidos de sangre de dragón se embarcan en una cacería épica (simple, pero efectivo). Cada clase, desde el bárbaro hasta el arquero, cumple con los arquetipos clásicos del género y que ya todos conocemos, pero lo bueno, es que lo hace de forma efectiva, ofreciendo estilos de juego distintos y satisfactorios al poder ir mejorando las habilidades y organizando puntos de forma libre, con la opción de redistribuirlos para experimentar otras maneras de jugar.

Como menciono, donde el juego realmente brilla es en su sistema de habilidades; en lugar de desbloquear poderes de forma tradicional, aquí se obtienen como botín y se colocan en una cuadrícula hexagonal que permite combinarlos con mejoras y efectos (que se pueden redistribuir), dicho enfoque abre la puerta a builds muy creativas, donde cada decisión importa y ajustar su personaje se vuelve adictivo mientras descubren el rango y alcance de sus poderes de combate y defensa. La posibilidad de modificar habilidades en cualquier momento también añade flexibilidad y fomenta la experimentación y la rejugabilidad, así que rápidamente el título se vuelve muy entretenido. Por cierto, al inicio de la campaña se puede jugar un prólogo donde probarán cada clase, para así imaginar más o menos que les gustaría para ya iniciar la campaña.

El combate en Dragonkin: The Banished es fluido, rápido y responde bien en todo momento, y enfrentarse a oleadas de enemigos usando magia, ataques cuerpo a cuerpo o habilidades especiales resulta muy satisfactorio, especialmente al subir la dificultad, que ofrece múltiples niveles para quienes buscan un reto mayor. Es de esos títulos donde uno se emociona más y más cuando va descubriendo la horda de enemigos que les espera en el mapa, a unos metros, ya que las posibilidades de combate son amplias y los efectos visuales bastante llamativos.

Y hablando de efectos, visualmente, el juego cumple con escenarios variados y atractivos, con ruinas, bosques, ciudades y más, llenas de detalles, tesoros para encontrar y cosas para romper en pedazos. El mundo sin duda se siente vivo y responsivo, incluso hay momentos que destacan, aunque algunas zonas pueden sentirse algo extensas si no están tan acostumbrados a este tipo de juegos. A esto se suma un sistema de progreso con la ciudad que, si bien es simple, aporta mejoras útiles y refuerza la sensación de avance general.

Claro, pero no todo es perfecto, por ejemplo el loot puede volverse repetitivo con el tiempo, y la historia, aunque interesante en concepto, tiende a diluirse por su ritmo y exceso de diálogos, poniendo en primer plano lo espectacular de los efectos de combate y obviamente la acción. Sin embargo, estos detalles no opacan el núcleo del juego, y en términos generales se puede decir que cumple bien en entregar una aventura que los sumerja por muchas horas.

Al final del día Dragonkin: The Banished brilla por su jugabilidad sólida y adictiva, que combina combates fluidos con un sistema de habilidades profundo, perfecto para quienes disfrutan experimentar con distintas builds. Su diseño de arte destaca con escenarios muy detallados y vistas panorámicas impresionantes, que logran sumergir al jugador en un mundo devastado por dragones, lleno de peligros y secretos por descubrir. Es una aventura en la que, de cara al futuro, podamos esperar nuevas habilidades, enemigos y desafíos. Así que, en efecto, es recomendable y esperemos tengamos más sorpresas próximamente.

Dragonkin: The Banished tras su etapa de acceso anticipado en Steam, ya está disponible en PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S.

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