Screamer | Reseña

Si están deseando un juego de carreras estilo arcade diferente, con estética de anime noventero, derrapes, un electrizante grupo de personajes, una fuerte banda sonora y una presentación como si Ridge Racer y Guilty Gear hubieran tenido un hijo, entonces Screamer es lo que están buscando; un título que, si no se cuidan, también puede ser un Souls de carreras. Dios mío.

Sí, Screamer está de vuelta por Milestone, con una propuesta que no solo revive una saga clásica, sino que la reinventa con una identidad propia muy marcada. El título sin duda abraza sin miedo el espíritu arcade, pero lo mezcla con una estética anime de estilo cyberpunk y un enfoque jugable muy arriesgado, que lo convierte en algo distinto dentro del género de carreras.

Desde el primer momento, Screamer deja claro que su mayor fortaleza es su apartado artístico y sonoro. Nos encontramos con un mundo claramente inspirado en el cyberpunk y el anime de los años 80 y 90, lleno de neones, ciudades densas y tecnología exagerada. El uso de elementos cel shading le da a autos y escenarios un acabado visual simplemente espectacular, como si estuviéramos dentro de una serie animada de alta calidad y cada carrera es un festival de color, efectos de luz y mucha velocidad, donde todo explota visualmente en pantalla sin perder la fluidez.

A todo esto se suma un trabajo sobresaliente en las secuencias animadas que aportan gran peso a la narrativa y refuerzan ese tono de “anime interactivo”. Screamer no es solo un juego de carreras, es una historia que se desarrolla a través de múltiples personajes, cada uno con motivaciones claras, desde la venganza, poder, gloria o el encontrar respuestas, todo dentro de un torneo misterioso y mortal. La variedad de pilotos es otro de los mayores aciertos del juego, presentando estilos, personalidades y trasfondos muy distintos, lo que mantiene el interés durante toda la campaña (cada piloto tiene su auto que se siente diferente en control). Además, la actuación de voces está a gran nivel, logrando que cada personaje tenga presencia y carisma en todo momento, no sólo en el modo de campaña, también en el arcade. De hecho, toda la presentación del título, como menús, diseños de interfaz, narrador etc, todo está muy bien cuidado y aunque suene raro, evoca a los mejores juegos de peleas.

En lo jugable, Screamer apuesta por algo poco convencional, un sistema twin-stick, donde controlan la dirección con un stick y el derrape con el otro; esto puede resultar extraño al inicio, pero una vez que lo dominan, ofrece un control profundo y técnico que encaja perfectamente con la propuesta. No estamos ante un arcade “simple”, pues es en momentos muy exigente, incluso desafiante, especialmente por la gestión del sistema ECHO, que mezcla velocidad y combate en plena carrera. Afortunadamente, existen ayudas de manejo que suavizan la experiencia para quienes no buscan tanta dificultad.

El sistema de combate integrado es otro punto fuerte, no se trata solo de correr, sino de atacar, defender y decidir cuándo arriesgarlo todo, llevando a competencias que pueden volverse auténticos campos de batalla llenos de explosiones, choques estratégicos y momentos caóticos que elevan la intensidad al máximo, gracias también a una excelente banda sonora. En cuanto al rendimiento, Screamer destaca por su gran fluidez incluso en los momentos más cargados de efectos visuales. Todo se mueve con rapidez y consistencia, reforzando esa sensación de velocidad constante que todo buen arcade debe tener.

Para sin duda destacar, un detalle muy positivo (y cada vez más raro) es su multijugador a pantalla partida ideal para disfrutar con amigos en la misma pantalla; claramente es una adición que suma mucho valor y que se agradece enormemente en la actualidad. Quizá el punto negativo (y que llevara a lo siguiente) es que, por el tipo de cámara de vista exterior, es mejor jugar en primera persona en multijugador… o quizá en todo momento hasta que tengamos una actualización.

Sí, uno de los puntos más criticables (viéndolo como un punto muy personal) es la cámara en tercera persona que, en lugar de ofrecer una vista trasera tradicional, utiliza un enfoque más dinámico que provoca que los autos parezcan “flotar” o comportarse como si fueran botes al derrapar. Dicho efecto afecta totalmente la percepción del peso del vehículo, así como del espacio de la pista y puede resultar incómodo a la vista sobre todo cuando intentamos derrapar a grandes velocidades… es como si simplemente viéramos el auto alejarse mientras derrapa, esperando que no choque con el límite de la pista. Aquí es donde el juego realmente se beneficiaría de incluir una opción de cámara trasera clásica, una cámara más fija detrás del auto, algo que muchos jugadores como yo agradecerían enormemente, pues todo el contenido en sí, desde gráficos, historia, música, animación, arte y efectos, todo está ahí, y es excelente.

En conclusión, Screamer es una propuesta valiente y diferente. No intenta competir con simuladores realistas, sino ofrecer una experiencia arcade intensa, estilizada y con mucha personalidad. Su combinación de arte cyberpunk, estética anime, narrativa y mecánicas de combate lo convierten en un título muy especial para los fans de las carreras que buscan algo fuera de lo convencional. Puede que no sea perfecto, pero precisamente en sus riesgos es donde encuentra su mayor identidad. Por cierto, también tiene un Modo Foto para que puedan admirar aún más sus increíbles diseños.

Screamer se lanzará para PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC a través de Steam y Epic Games Store el 26 de marzo.

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