Previamente tuvimos la oportunidad aquí de reseñar Kiborg para PlayStation 5 en la cual les comentamos qué nos parecía el juego en dicha consola, en ese entonces le pusimos un 4/5 sólido pues nos convenció el sistema de combate, los gráficos, la fluidez del mismo y lo bien que se explotaba el género, hoy en un sistema completamente diferente, puedo decir que la sensación cambia. Aquí vamos.
Kiborg es un rogue-lite en el cual combatiremos cuerpo a cuerpo a través de hordas peligrosas y kamikazes durante varios pisos de una prisión en la cual estamos presos por más o menos 1300 años, el propósito de pelear es el de reducir nuestro tiempo ahí adentro a manera de participar en un reality show transmitido gracias al alcaide de dicho recinto con el cual evidentemente gana dinero. Como lo dije la vez pasada, el juego es sumamente divertido y tiene todos los elementos necesarios para entretenernos por horas enteras gracias a su tremenda rejugabilidad pues cada partida podremos ir mejorando a nuestro personaje que es además un cyborg, entonces imagínense las posibilidades para que cada vez esté mejor “construido” y las armas sean mucho más efectivas y letales. O sea que sí, varias horas ahí metidos jugando con nuestro personaje cibernético.
Cuando lo jugamos en PlayStation 5 todo corría de maravilla y la fluidez era casi perfecta, pero recuerden que esta vez lo jugamos en Nintendo Switch y pues, aquí la cosa cambió muchísimo.
Para la consola de Nintendo los gráficos evidentemente tienen una caída importantísima de calidad, el realismo deja de serlo y se convierte todo en gráficos bien hechos a secas con texturas pobres con una suavidad extrema para evitar detalles que puedan tirar aún más los FPS. La fluidez tiene también un bajada porque al pelear los movimientos no son tan veloces y responsivos a lo que se esperaría para un juego de combate tan frenético e intenso como intentarían entregar, entonces gracias a esto será complicado divertirse como los desarrolladores esperan e incluso lograron en la versión para la consola de Sony.
Kiborg es un juego con grandísimas posibilidades debido a la cantidad tan grande de perks para nuestro CPU y las mejoras para los brazos, piernas, tronco y las armas que nos facilitan, de ahí que a pesar de que es un juego indie que no tiene las credenciales de cualquier otro AAA, tiene todo lo necesario para convertirse en un gran trampolín para Sobaka Studio pues de aquí pueden catapultarse económicamente para crear algo mucho mejor, o aliarse con otro estudio y entregar un producto quizá no de la misma franquicia, pero sí una IP nueva que sorprenda a mucha gente más. En mi caso me quedé con un gran sabor de boca con la versión de PlayStation 5, el problema vino acá con el Nintendo Switch el cual se nota un trabajo no solo de portear, sino de tratar de que quedara bien con los pocos recursos del sistema en cuestión, pero no lo lograron hacer tan satisfactoriamente, y no es que hallan fallado, pero no fue muy convincente.
VEREDICTO
Es triste tener que decir que Kiborg no es un juego que deba experimentarse en Nintendo Switch, de verdad a mí el juego me encantó y podría recomendarlo n-mil veces para aquellos que deseen invertir unos cuantos dólares para una aventura de muchísimas horas, grandes pleitos y alta calidad, pero no en esta consola, definitivamente este no es el lugar correcto para darle una oportunidad y no es tan agradable decirlo porque sería maravilloso poder tener la chance de jugar en cualquier lugar a donde vayamos, pero en ese caso tendría que ser con el PlayStation Portal, porque con el Switch nomás no sería lo ideal. Una lástima.
Kiborg está disponible en PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X|S, Steam y Epic Store en PC.











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