Kick | Reseña

Desarrollado por nospacelost y publicado por Shoreline Games, este título de plataformas en 2D nos invita a acompañar a un niño en su recorrido hacia la escuela, convirtiendo algo tan cotidiano como patear un balón por las calles, en una aventura llena de obstáculos, mucha precisión y momentos bastante divertidos, donde las físicas son la estrella del show.

Otro de los aspectos que más destacan de Kick es su dirección artística la cual apuesta por una estética sencilla pero muy bien cuidada, con escenarios coloridos que transmiten una sensación de nostalgia y tranquilidad. Su ambientación, inspirada en los paisajes urbanos japoneses, nos lleva por calles, parques, playas y otros rincones que parecen sacados de un recuerdo de infancia o una caricatura de anime. Así que en efecto, visualmente tiene un estilo encantador, cercano a una ilustración animada, con personajes y entornos que mantienen una identidad propia sin necesidad de recurrir a diseños demasiado elaborados; además cada escenario tiene suficiente personalidad para que el recorrido no se sienta repetitivo y consigue construir una atmósfera acogedora que acompaña muy bien la temática del juego.

La música es otro de los grandes aciertos al entregar un estilo relajado y muy agradable, con melodías que acompañan perfectamente la aventura y refuerzan esa sensación de estar viviendo una pequeña historia cotidiana. Es de esos apartados musicales que invitan a seguir jugando simplemente por el gusto de recorrer los escenarios. La combinación entre arte, ambientación y música consigue dar al título una personalidad muy especial, que sin duda invita a seguir jugando por un buen rato.

Aunque su premisa parece bastante sencilla la jugabilidad es donde Kick realmente consigue sorprender. Nuestra misión consiste en llegar a la escuela mientras controlamos a un niño y su inseparable balón de fútbol, superando diferentes obstáculos y aprovechando las características físicas de la pelota para avanzar; aquí gana el movimiento del balón, el verdadero protagonista. Cada golpe influye en su trayectoria, por lo que aprender a calcular la fuerza, la dirección y el momento adecuado para patearlo resulta fundamental, y a esto se suman las habilidades del personaje, como correr, saltar y deslizarse, lo que permiten combinar movimientos para superar situaciones complicadas. Dicho esto, en términos generales el juego es algo desafiante si se proponen ir corriendo o hacer todo con prisa, pero ya entendiendo las físicas, todo el movimiento se vuelve natural y relajante. Además, los coleccionables permiten desbloquear diseños para los balones y banderas, añadiendo un pequeño componente de personalización que complementa muy bien la experiencia.

También es interesante que se permita desactivar los temporizadores, ofreciendo así una alternativa para quienes prefieren explorar y disfrutar de los escenarios sin tanta presión, de esta manera, Kick consigue adaptarse a diferentes estilos de juego, desde quienes buscan una aventura más relajada hasta aquellos que quieren dominar cada nivel y mejorar sus tiempos.

Kick es una pequeña aventura que consigue destacar gracias a una combinación muy agradable de nostalgia, personalidad artística y mecánicas bien aprovechadas. Su propuesta de llevar un balón de fútbol hasta la escuela puede parecer simple, pero las posibilidades que ofrecen sus físicas terminan convirtiendo cada recorrido en un reto entretenido. Creo que es especialmente recomendable para quienes disfrutan de los juegos de plataformas independientes y las experiencias con mecánicas fáciles de comprender, pero que requieren habilidad para dominarse. Si les llama la atención, Kick se encuentra disponible en Steam.

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