Tales of Eternia Remastered es un gran ejemplo de que a veces los juegos no necesitan reinventarse para demostrar porqué dejaron huella en la historia; esta entrega de la época dorada de los JRPG regresa con su aventura original, mejoras que hacen más cómoda la experiencia y una razón muy especial para volver a jugarla, que es redescubrir a sus personajes, su mundo y ese encanto que convirtió a los clásicos de Tales of en experiencias tan memorables.
La historia de Tales of Eternia Remastered comienza en la tranquila aldea de Rasheans, donde Reid Hershel y su amiga de la infancia, Farah Oersted, conocen a Meredy, una misteriosa joven cuyo origen esconde muchas preguntas; lo que parece un encuentro por fortuna pronto se convierte en una aventura mucho mayor, cuando descubren que la Gran Caída amenaza con destruir Inferia y Celestia, dos mundos separados por una antigua frontera. Es así que el viaje para evitar esta catástrofe tiene todo lo que uno espera de un buen JRPG clásico pues encontramos exploración, misterios, nuevos lugares por descubrir y una mitología que se va desarrollando conforme avanzamos.
Si algo sabe hacer bien la saga Tales of es crear grupos de personajes que se sienten auténticos compañeros de viaje y obviamente Tales of Eternia no es la excepción. Reid es un protagonista que resulta fácil de apreciar por su actitud despreocupada y sus constantes quejas ante los problemas que se le vienen encima. No tiene precisamente ganas de convertirse en héroe, y ese deseo de seguir con su vida tranquila lo hace interesante. Farah es todo lo contrario, ya que es enérgica, decidida y siempre dispuesta a ayudar, incluso cuando eso significa meterse en situaciones complicadas. Meredy por su parte añade misterio y sensibilidad al grupo, mientras que Keele aporta una personalidad más analítica que contrasta con la espontaneidad de sus compañeros. Con todo esto en mente, poco a poco, sus diferencias dan lugar a conversaciones, bromas y momentos que ayudan a construir una relación convincente entre los cuatro, llevando a una aventura que va más allá de simplemente salvar al mundo, pues vemos una relación y construcción de personajes memorables que se quedará en sus mentes aun después de dejar la aventura.
Dicho esto, aquí es donde los skits, esas conversaciones opcionales tan características de la franquicia, se convierten en uno de los grandes protagonistas de esta edición remasterizada, pues no solo sirven para añadir humor entre misiones, permiten conocer mejor las motivaciones, inseguridades y peculiaridades de cada integrante. Además, esta versión recupera conversaciones que faltaban en el lanzamiento original en inglés (lo cual agradará mucho a los fans). Ver a los personajes interactuar con más frecuencia y descubrir detalles que antes no estaban disponibles hace que la experiencia se sienta más completa; y cabe decir contamos con voces en inglés y subtítulos.
En el aspecto jugable el sistema de combate Aggressive Linear Motion Battle System (A-LMBS) es sin duda uno de los aspectos más atractivos, así que las batallas se desarrollan en un plano bidimensional y combinan acción en tiempo real, con ataques físicos y habilidades especiales conocidas como Artes. Quizá al inicio los enfrentamientos puedan parecer bastante sencillos, pero la cosa mejora conforme desbloqueamos nuevas habilidades y aprendemos a encadenarlas; combinar ataques básicos con Artes, experimentar con distintas técnicas y aprovechar los momentos adecuados para atacar convierte los combates en una experiencia cada vez más emocionante.
Hablando de nuestros personajes, Reid destaca por sus ataques con espada, mientras que Farah ofrece un estilo de lucha basado en artes marciales, ambos entregando una personalidad jugable propia, por lo que alternar entre ellos permite cambiar el ritmo de los enfrentamientos. Por otra parte los compañeros controlados por la IA también participan en batalla, y podemos ajustar sus estrategias y dar órdenes para adaptar el grupo a distintas situaciones donde la estrategia será el punto fuerte.
Y hablando de estrategia, la preparación es otra parte importante de la jugabilidad, encontrando así formaciones, equipamiento y gestión de recursos que pueden marcar la diferencia en las batallas más exigentes. Además, el sistema de craymels permite combinar espíritus elementales para desarrollar hechizos destinados a Meredy y Keele, añadiendo una oportunidad táctica que recompensa a quienes disfruten experimentando con todas estas posibilidades.
Claramente el combate no tiene la espectacularidad ni la libertad de movimiento de las entregas más recientes, pero conserva un ritmo muy particular y una progresión que hace que dominar nuevas Artes resulte emocionante, para los fans de la saga seguro es un agradable regreso a una fórmula reconocible, y para los nuevos jugadores se trata de una oportunidad de descubrir por qué el combate lateral fue durante tanto tiempo uno de los sellos distintivos de la franquicia.
Como dije al inicio, una de las mejores decisiones de esta edición es incorporar mejoras de calidad de vida sin alterar la esencia del título original; los marcadores de objetivos facilitan la navegación y ayudan a localizar misiones secundarias, objetos y acontecimientos opcionales que de otro modo podrían pasar desapercibidos y es especialmente útil en un JRPG clásico donde avanzar demasiado en la historia podía significar perder contenido para siempre. También podemos reducir o desactivar los encuentros aleatorios, acelerar las batallas automáticas y modificar distintos parámetros de progresión. Dichas opciones permiten adaptar la experiencia a nuestro ritmo, es decir, si queremos disfrutar de la historia sin detenernos constantemente a combatir, podemos hacerlo; o si preferimos mantener el desafío original, también tenemos esa posibilidad.
En el apartado de presentación, Tales of Eternia Remastered permite alternar entre los gráficos y los efectos de sonido originales y sus versiones remasterizadas, un detalle que se agradece sobre todo para quienes guardan un cariño especial por la estética de los JRPG de finales de los noventa y principios de los dos mil en la era del primer PlayStation. Ademas el pixel art conserva buena parte de su personalidad, aunque algunas secuencias animadas muestran las limitaciones del material original al presentarse en pantallas actuales.
Tales of Eternia Remastered demuestra que una buena aventura no necesita cambiarlo todo para seguir siendo disfrutable. Su historia combina fantasía y misterio, sus personajes mantienen una química muy llamativa y su sistema de combate conserva suficientes posibilidades para que cada enfrentamiento tenga su encanto. Creo que lo mejor de esta edición es que entiende qué merece preservarse; la acción lateral, el desarrollo de las Artes, las posibilidades del sistema de craymels y las conversaciones entre compañeros forman parte de una identidad que sigue siendo reconocible. Y las mejoras de calidad de vida hacen que jugar sea más cómodo, mientras que la recuperación de los skits aporta un valor bastante especial para quienes conocieron la versión occidental original.
Por supuesto algunos aspectos técnicos evidencian el paso del tiempo, pero no impiden disfrutar de una aventura que destaca por su personalidad y eso es precisamente lo que hace que este regreso resulte tan agradable y emotivo si son fans de la saga; volver a un mundo fantástico donde los combates son solo una parte de la experiencia y donde los momentos compartidos con los compañeros pueden ser tan memorables como la propia misión de salvarlo todo añaden una excelente excusa para volver a disfrutar de uno de los clásicos de Tales of.
Tales of Eternia Remastered no pretende convertirse en un juego moderno ni necesita hacerlo, su encanto está en sus personajes, su aventura y un sistema de combate que todavía resulta divertido. Tales of Eternia Remastered ya se encuentra disponible para Nintendo Switch 2, Nintendo Switch, PlayStation 5, PlayStation 4, Xbox Series X|S y PC a través de Steam.












Compartir en: