YAR: Forgotten Throne | Reseña

YAR: Forgotten Throne es un RPG de fantasía creado por Honor Games, que relata la historia de un personaje en las tierras de los Boreyianos, un pueblo que se ha visto azotado por fuerzas oscuras y del cual los Ancianos, han pedido al servidor que por favor les eche la mano para erradicar este poder oscuro y así liberar a la gente. La cuestión es que como guerrero podremos tomar tres caminos, la del Volkhv, Guerrero y Arquero, cada una con sus características y por supuesto sus debilidades y fortalezas, mismas que iremos mejorando conforme avanzamos en el juego, la historia y combatimos contra criaturas del bosque que más bien parecen monstruos en esteroides malditos.

Primero hay que aclarar que el juego me dejó un sabor intenso a que reviví las épocas donde jugué Warcraft III, ese título que era de estrategia buenísimo inspirado en orcos y vikingos y cosas medievales contrario a lo que Starcraft ofrecía, y esto se debe completamente a sus gráficos tipo caricaturizados con modelos no tan detallados, con esto no quiero decir que sean low-poly pero definitivamente si ponen primero la iluminación y sombras antes de los polígonos, para así llegar a ese estilo tan marcado que tuvo el juego antes mencionado. Los modelos no son malos en lo absoluto pero definitivamente no son realistas y mucho menos las texturas, así que aquí no encontrarán algo tipo Elden Ring o incluso Warhammer. Ni tampoco Minecraft.

Lo segundo que debemos mencionar sí o sí es la UI y los errores de su diseño y de los problemas que acarrea con la programación del mismo. La UI de por sí es muy equis, no hay un diseño pulido ni se ve que estuviera bien cuidado o se viera atractiva a pesar de que maneja la misma paleta de colores que el juego, por lo que estar en los menús no resulta bonito a la vista, simplemente está ahí y ya. La UI se maneja con un puntero en forma de espada, y entiendo que hayan querido usar este diseño que ya lleva varios años usándose y que en mi opinión Destiny lo perfeccionó, solo que aquí el movimiento del puntero es básico y no maneja una suavidad para que sea más sencillo seleccionar las opciones más pequeñas del menú, lo que me metió en varios apuros a la hora de apuntar a algo. A esto hay que agregarle que sí hay un botón de salir en las opciones pero no uno físico asignado al control por lo que salir de ellos implica moverse con el joystick hasta el “Cancel” y regresar al juego, lo cual me quitó mucho tiempo para ser honesto. Y el problema con la programación reside en el hecho de que el personaje sigue moviéndose o desempeñando ciertas órdenes a pesar de entrar al menú y hasta que termina de hacerlas pausa el juego, quizá no suena tan malo pero durante la animación del menú podremos presionar algún botón sin querer y meternos en problemas, y entonces para salirnos hay que ir al botón de “Cancel”… ¿Ya entienden el problema?

La UI no se queda nomás corta en los menús, también en la selección de armas que es un suplicio cuando debemos intercambiar entre espada y arco, así que si creían que el combate estaría más fluido pues se equivocan. Y la fluidez no solo se ve afectada por esto, sino que además los movimientos del personaje son lentos y erráticos, por lo que enfrentar enemigos rápidos y más fuertes que uno simplemente no es algo factible. El problema también consiste en que habrá ciertos enemigos peligrosos que estarán desde el principio y matarlos es complicado, tanto como que con dos aguijonazos estaremos muertos y reiniciando en el checkpoint anterior. El juego no es un souls, entonces no entiendo porqué el poco margen de error para los que apenas vamos empezando en este juego que de por sí no es atractivo desde el inicio. Si seleccionar las armas es poco práctico, usarlas es peor por el mapeo tan extraño que utiliza para los controles, y como no es posible cambiarlo pues ahí ya me quedo con menos ganas de jugarlo gracias a que no hay una verdadera solvencia en batalla. Lástima.

Por cierto, cuidado a la hora de saltar, está medio feo y poco práctico. Para el olvido mejor dicho.

VEREDICTO

No recuerdo si fueron muchas o pocas veces que se crasheó el juego, pero para el momento en que empezó a suceder eso yo ya tenía suficiente para poder hacer esta reseña. Pueden notar que no es un juego que haya disfrutado a pesar de que al inicio sentí que era un Warcraft con ratas gigantes, pero conforme avancé me di cuenta que este título tiene muchas cosas que ofrecer pero no con el mejor desempeño. Espero busquen maneras de actualizar todo lo que está mal o que su próxima producción diste mucho de la que acaban de entregar, al menos en PS5. Quizá en Steam o Xbox Series X|S se desenvuelva mejor el título.

Compartir en: