Aphelion | Reseña

Aphelion, disponible en Xbox Game Pass, es sin duda uno de esos juegos que dejan una sensación dividida… por un lado, tiene una propuesta narrativa con mucho corazón y una atmósfera de ciencia ficción muy bien construida; por el otro, una jugabilidad que nunca termina de acompañar la ambición de su historia.

Aphelion tiene una premisa de esas que enganchan desde el principio, pues nos presenta a dos astronautas, Ariane y Thomas, quienes forman parte de una misión en un futuro donde la Tierra se encamina hacia su final. Así que el hallazgo del planeta Persephone abre una última esperanza para la humanidad, pero como pueden esperar, el viaje no tarda en convertirse en desastre. Tras un aterrizaje forzoso, ambos protagonistas quedan separados en un mundo helado, hostil y lleno de misterios, y a partir de ahí, el juego construye su eje emocional alrededor de su relación, una conexión humana marcada por lo no resuelto, la distancia y la supervivencia.

Narrativamente hablando, el juego funciona mejor de lo que su estructura inicial podría hacer pensar. La relación entre los protagonistas es creíble desde el inicio (aunque la verdad se siente apresurado y sin entrar en mucho detalle), está relación es bien interpretada y consigue sostener el peso emocional de la aventura; incluso cuando como ya dije, la trama avanza de forma algo apresurada o poco explicada en sus primeros compases, el vínculo entre ambos personajes logra mantener el interés. A lo largo de la aventura como es de suponer también encontraremos momentos íntimos, registros de audio y pequeñas piezas de historia ambiental que refuerzan esa sensación de aislamiento y vulnerabilidad en un planeta desconocido, así que todo el panorama en lo narrativo es fuerte e inmersivo, casi deseando que Aphelion hubiera sido más una experiencia cinemática narrativa, con uso de diálogos y decisiones al buen estilo de DON’T NOD.

Otro punto a favor, visualmente Aphelion también tiene aciertos claros, presentado un diseño del planeta Persephone muy bien realizado, que transmite frialdad y soledad, con paisajes helados que resultan muy atractivos, cinematográficos y que podemos admirar gracias al Modo Foto. Las secuencias más dirigidas recuerdan a grandes referentes del género de acción y aventura en tercera persona, con intensos momentos que podrían encajar perfectamente en producciones más pulidas del estilo de Uncharted o Tomb Raider. A esto se suma un trabajo sonoro muy sólido, con una banda sonora que refuerza la melancolía constante del viaje. Y pues eso es, en cuanto a ideas, Aphelion queda bastante bien… hasta que lo jugamos.

El problema de Aphelion aparece cuando el juego nos entrega el control. Las mecánicas de movimiento, escalada y desplazamiento se sienten pesadas, rígidas y poco refinadas (muy lejos de los títulos ya mencionados). Saltar, trepar o correr carece de la fluidez que hoy se espera en este tipo de experiencias, lo que afecta directamente a la inmersión y, en lugar de sentirse como una aventura cinematográfica fluida, muchas secciones se convierten en una sucesión de movimientos torpes que rompen el ritmo. Aquí menciono que el juego tiene diferentes modos de dificultad y ayudas que se pueden activar, como agarres más sencillos, o no perder el equilibrio. Sin embargo creo el problema no está en su dificultad, está en lo tosco y poco pulido de los movimientos.

Asimismo, la estructura jugable también termina inclinándose demasiado hacia el sigilo, con secciones que pueden resultar frustrantes por su falta de precisión y por la sensación ocasional de inconsistencia en los controles o en los puntos de guardado, y a medida que avanza la historia, la repetición de estas mecánicas y la falta de variedad empiezan a pesar, especialmente para quienes esperaban una experiencia más equilibrada entre exploración, narrativa y acción.

Como dije, Aphelion parece un juego que habría funcionado mejor como aventura narrativa casi pura, en lugar de apoyarse tanto en sistemas jugables que no terminan de estar a la altura de su ambición visual y narrativa. En conjunto, Aphelion es un título que merece reconocimiento por sus ideas, su dirección artística y sobre todo, por su historia y personajes. Sin embargo también es una experiencia que constantemente se ve frenada por una jugabilidad que no logra evolucionar al ritmo del resto de sus elementos.

Para los fans de las aventuras narrativas con ambientación de ciencia ficción y énfasis en personajes, Aphelion puede seguir siendo una experiencia interesante, pero para quienes buscan una mezcla más equilibrada entre historia y plataformas o acción en tercera persona, es probable que deje una sensación de oportunidad perdida.

Aphelion se encuentra disponible en Xbox Series X|S, PS5, PC y en Xbox Game Pass, así que bien podrían darle una oportunidad.

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