Kingdom Loop | Reseña

Kingdom Loop es uno de esos juegos que parecen simples al principio (luego de pasar el tutorial), pero que poco a poco nos atrapan hasta que nos damos cuenta cuenta de que llevamos un buen rato pensando en la “siguiente vuelta”… así que es mejor ir por café y galletitas. Desarrollado por RootGame y publicado por Ultimate Games S.A., se trata de una mezcla construcción de mazos, gestión de recursos y combates por turnos en una forma bastante original.

La idea base en Kingdom Loop es fácil de entender, simplemente tenemos a nuestro héroe quien recorre automáticamente un camino circular alrededor de un templo, así que nuestra tarea es ir construyendo el mundo con cartas. Colocamos bosques, aldeas, montañas o estructuras militares, y cada una aporta algo, como recursos, unidades o ventajas… pero a veces también fortalece a los enemigos, así que es casi una ruleta rusa encontrar un buen balance entre ganar y no salir tan mal, pero ahí está la gracia, que todo lo que hacemos tiene un lado bueno y uno peligroso.

Con cada vuelta que completamos, el juego se vuelve obviamente más difícil, así que los enemigos crecen, aparecen nuevas amenazas y nuestras decisiones empiezan a pesar más. Kingdom Loop no se trata de avanzar sin pensar mucho, sino de planear bien, qué construir, cuándo hacerlo y dónde colocarlo; algunas combinaciones de casillas incluso crean efectos especiales, así que experimentar también será clave, y dicho detalle agrega una capa de “intriga” sobre lo que podamos esperar… deseando que no hayamos echado todo a perder.

Aquí el sistema de cartas (deckbuilding) es lo que conecta todo; tenemos un mazo que define qué opciones tenemos en cada momento, así que armarlo bien marca la diferencia, aunque cabe decir que no siempre tendremos las cartas perfectas, y eso obliga a adaptarnos sobre la marcha, lo que hace que cada partida se sienta distinta. En términos sencillos es como cualquier juego de mazos, donde no sabemos exactamente qué vamos a sacar y nuestra oportunidad de ganar reside en qué también nos organicemos con lo que hayamos sacado.

Kingdom Loop también presenta dos formas de jugar bastante diferentes, pues podemos elegir entre humanos o no-muertos (zombies para los amigos). Los humanos funcionan de forma más “clásica”, con economía y crecimiento estable. Los no-muertos en cambio, son más agresivos y dependen de recolectar almas y cambiar de facción cambia bastante la experiencia, lo cual se agradece.

Finalmente cuando toca pelear, el juego pasa a combates por turnos como un clásico juego de rol. Aquí sí tenemos control directo en las unidades (no se siente tan al azar la cosa) decidimos posiciones, objetivos y habilidades, y no es complicado de entender dichas mecánicas (pues el juego tampoco es que revolucione en este aspecto), pero sí se requiere pensar un poco, porque la colocación de las unidades importa mucho. Eso sí, no todo es perfecto, el tutorial puede quedarse corto si queremos entender todo desde el inicio, y al principio puede resultar algo confuso. Además, si son cortos de paciencia hay que decir que la dificultad sube rápido, lo que puede frustrar a jugadores nuevos. Pero hey, lo bueno es que perder no se siente tan injusto, pues casi siempre se entiende en qué fallamos. Pero claro, siempre existe un grado de azar y suerte en el juego.

En resumen, Kingdom Loop es un juego ideal si les gusta pensar, probar combinaciones y mejorar poco a poco. Realmente no es para jugar con prisa, sino para disfrutarlo con calma; puede ser desafiante al inicio (aun tomando detalles del tutorial), pero cuando le agarran el ritmo, puede ser difícil soltarlo por un rato. Kingdom Loop ya está disponible en Steam, y próximamente llegará a PS5 y Xbox Series X|S.

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