Si aman los juegos de ciencia ficción, estrategia y construcción de bases, entonces The Riftbreaker es una experiencia que les va a encantar. Desarrollado por EXOR Studios, en esta aventura de ciencia ficción y supervivencia controlamos un poderoso mecha que llega a un planeta alienígena con una misión clara, explorar, construir una base autosuficiente y sobrevivir a la fauna local que, como es de esperar, no siempre estará muy feliz de tener visitantes.
Por si aún no lo conocen, el núcleo de The Riftbreaker mezcla estrategia, tower defense y acción directa, donde debemos recolectar recursos, construir extractores, organizar una red eléctrica eficiente y levantar defensas capaces de resistir los constantes ataques de criaturas del planeta. Obviamente la planeación es clave, y colocar bien nuestras instalaciones, mantener la energía estable y expandir el territorio puede marcar la diferencia entre sobrevivir o ser arrasados por una horda prácticamente interminable de alienígenas.
Visualmente The Riftbreaker luce muy bien y por momentos puede recordar a clásicos de la estrategia como StarCraft, aunque con un estilo propio que mezcla combate intenso y gestión de base. Además, la oportunidad de controlar directamente al mecha y entrar en batalla con armas o una espada devastadora da un toque de acción muy emocionante al título y a esto se suma la gran cantidad de efectos visuales y detalles tanto de texturas, iluminación y enemigos en pantalla, sin olvidar los diferentes tipos de terreno donde tendremos que sobrevivir.
Con la actualización 2.0 se trajo uno de los añadidos más celebrados, el modo cooperativo para hasta cuatro jugadores, lo que permite construir bases gigantes y defenderlas junto a amigos; dicha función transforma la experiencia y añade muchas horas más de diversión y, aunque realmente solo aporta que podamos compartir la experiencia, la propuesta base del título ya es suficientemente buena, así que sin duda es un gran punto a tener en cuenta si buscan un nuevo juego de este tipo, o si desean retomarlo.
Por si fuera poco, a esto se suma World Expansion IV, que amplía considerablemente las posibilidades de The Riftbreaker al introducir nuevas opciones que refrescan la experiencia tanto para jugadores nuevos como los ya veteranos. Entre sus novedades destaca la posibilidad de elegir el bioma inicial, lo que cambia de forma notable el arranque de cada partida y puede representar un reto mayor si deciden comenzar en zonas más hostiles. Igualmente, se incorporan nuevos sistemas de almacenamiento masivo para recursos y energía, una mejora muy bienvenida para quienes construyen bases enormes y quieren evitar saturar el mapa con filas interminables de almacenes. A esto se suman torretas defensivas adicionales con daño elemental, además de un mayor protagonismo del escáner planetario que permite localizar nuevas áreas y recursos. En conjunto, la expansión también mejora la campaña abierta, ofreciendo una progresión más libre para descubrir biomas, mecánicas y enemigos sin sentirse demasiado guiados. Sin duda son añadidos que enriquecen la estrategia y hacen que cada partida tenga mucha más variedad.
Al final del día, The Riftbreaker sigue siendo una excelente propuesta dentro del género. Con su mezcla de gestión, combate y ciencia ficción, más el contenido gratuito de World Expansion IV, se mantiene como un título muy recomendable para quienes disfrutan construir, expandirse y defender su base en mundos alienígenas. Asimismo, el Complete Pack es probablemente la mejor forma de entrar al juego, pues además del título principal, incluye sus expansiones y la banda sonora original, lo que convierte el paquete en una colección muy completa para los fans de las batallas realmente explosivas.
The Riftbreaker está disponible en PC por medio de Steam, GOG y Epic Games Store, así como PlayStation 5 y Xbox Series X|S.














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