Disco Simulator es un juego de gestión desarrollado por los estudios polacos Games Incubator y Frozen Cave Studio, que apuesta por trasladar el clásico concepto de “tycoon” a un entorno de clubes y discotecas. Lanzado originalmente en PC en 2024 y adaptado ahora a Xbox Series X|S (PS5 el 29 de enero), el título propone algo muy claro desde el inicio: convertirse en el rey de la noche gestionando cada detalle de su propio local.
Como pueden esperar, la experiencia gira en torno a construir, mejorar y mantener una discoteca rentable. Para ello, el juego ofrece distintos modos, incluyendo campaña y sandbox, así como la posibilidad de elegir entre varios tipos de clubes y ubicaciones, desde pequeños pueblos hasta grandes ciudades. A esto se suma la selección de managers, cada uno con habilidades específicas que influyen directamente en el funcionamiento del negocio, lo que añade un ligero componente estratégico al combinar local y administrador.
En términos de jugabilidad Disco Simulator se centra en la planificación y la optimización, así que durante el día nos encargaremos de diseñar el interior del club, colocar mobiliario, ajustar la iluminación, mejorar el equipo de sonido y preparar el espacio para la noche, pues cuando se abren las puertas, tocará reaccionar, que es gestionar al personal, atender imprevistos, controlar el acceso de clientes y asegurarnos de que el ambiente sea el adecuado para que la fiesta no decaiga. No es un juego especialmente complejo, pero sí lo suficientemente dinámico como para mantenernos atentos sin que la experiencia resulte abrumadora.
Uno de los puntos fuertes es la accesibilidad, con una interfaz clara, los sistemas se entienden rápido y el progreso inicial resulta bastante fluido. Desbloquear nuevos clubes y managers se siente satisfactorio, y experimentar con distintas combinaciones de habilidades permite adaptar el estilo de juego a nuestras preferencias. Además, la gestión “en segundo plano” del personal (seguridad, limpieza, camareros) está bien resuelta y aporta sensación de que el local funciona como un engranaje completo.
Sin embargo, el título también arrastra algunos problemas de ritmo, ya que a medida que avanzamos especialmente en los clubes finales, el progreso se vuelve más lento y repetitivo. Muchos objetivos se basan en cumplir una cantidad concreta de eventos sin que el juego muestre claramente cuánto llevamos avanzado, lo que puede generar la sensación de estar simplemente acumulando días sin un propósito claro. Este “grindeo” termina pasando factura y puede provocar que el interés decaiga antes de llegar al final.
Por su parte, en el apartado audiovisual, Disco Simulator cumple bastante bien pues visualmente es agradable y apuesta por una estética que mezcla nostalgia con un toque moderno, sin sobrecargar la pantalla. Además, la música es uno de los grandes atractivos del juego, con una selección variada de temas dance, techno y chill que acompañan muy bien la acción y refuerza la ambientación nocturna. No es solo un fondo sonoro, sino un elemento clave para meternos en el papel de gestor de una discoteca.
Disco Simulator es un título efectivo dentro de su género. No pretende reinventar los juegos de gestión, pero ofrece una experiencia relajante, fácil de aprender y con suficientes opciones como para entretener durante bastantes horas. Puede que su mayor enemigo sea la repetición en las fases finales, pero aun así funciona muy bien como juego para desconectarnos y pasar el rato. Disco Simulator es especialmente recomendable si les atraen los simuladores ligeros y la estética de la vida nocturna, aunque probablemente se disfrute más si se adquiere en oferta.







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