Paper Ghost Stories: The Third Eye Open | Reseña

La fórmula de un videojuego con gran argumento y gráficos increíblemente bien hechos y originales debería de fallar, al contrario, creo que es la receta para el éxito de cualquier título en el mercado, el problema que se podría suscitar es cómo se lleva esa historia y la manera en que es contada, porque si lo haces con mínima participación del usuario, entonces estamos ante una novela gráfica animada.

Por desgracia Paper Ghost Stories: The Third Eye Open desperdició la gran oportunidad que tenía con un tremendo libreto donde Ting, una niña de Malasia, está creciendo en una familia que empieza a flaquear por el temperamento del padre y la insistencia de la madre en que todo funcione, más un poder supernatural con el cual puede ver espíritus e interactuar con ellos. ¿Ven cómo sí es súper interesante el tema? Ahora tengo que explicarles la parte gráfica para que tengan contexto. Paper Ghost Stories: The Third Eye Open está hecho en 3D pero todos los modelos tanto de objetos, personajes, casas, escenarios, todo, son recortes de dibujos de papel a mano, iluminados con lápices de colores y son realmente hermosos, puedo decir que pocas veces me he sorprendido tanto del apartado gráfico de un juego cuando no le tiran al realismo, por lo que entonces puedo definirlo como “impresionismo” porque está impresionante, aunque en realidad estoy usando mal el término.

Viendo imágenes del juego contra el argumento no hay duda, este juego TIENE que ser exitoso, debe sorprender a todos y ganarse el corazón de sus usuarios… pero no es así. Falla y bastante con la jugabilidad.

El 90% de Paper Ghost Stories: The Third Eye Open será leer las conversaciones entre los personajes del juego, ya sea Ting, sus amigos, padres, desconocidos y todo con quien se encuentre en su camino, los diálogos son largos, tediosos, y cuando uno cree que se han terminado, retrasan más la agonía y continúan charlando sobre el mismo tópico dándole vueltas al asunto y agregando información que nos podría ahorrar varios minutos. Un tremendo dolor de pulgar por apretar tan seguido el botón de X. Cuando por fin es momento de actuar, ya sea caminar, cocinar, perseguir, buscar, encontrar, no pasaremos más de cinco minutos y zaz, más diálogos o en su defecto lógica del juego que carece de lógica. La más fresca que traigo en la cabeza es la de esconderse de personas para no ser atrapado, y encontrar que la ruta segura era pasando justo frente a los ojos de una cuidadora, pero como caminamos lento, no me encontró. Nomás no me hace lógica amigos, no me la hace.

Creo que la mejor manera de jugar Paper Ghost Stories: The Third Eye Open es con una cena, con un café, refresco, helado, no lo sé, algo que nos tenga entretenidos en lo que leemos el sinfín de textos, pero estar listos para cuando tengamos que manejar a la protagonista pues por momentos y gracias al poder de Ting, es que habrá escenas de cierto nivel de suspenso, mismas que terminan sin sobresaltos pero entendiendo que el juego no es de terror y probablemente haya niños jugándolo. Yo en lo particular lo jugué varias veces en el PlayStation Portal, lo que redujo significativamente la experiencia de miedo, pero las veces que fue en pantalla grande y con luces apagadas, la sensación fue la misma, más de interés por saber el desenlace de la escena que por el susto que pudiera provocarme.

VEREDICTO

Programación muy bien lograda, gráficos hermosos como ya dije, gráficos bellos y preciosos, ya también lo repetí no pasa nada. Argumento interesantísimo y escenas que medio intentan salvar la mala ejecución de los grandísimos ingredientes que el juego tiene, pues chutarse horas y horas de diálogos no son –en mi nada humilde opinión-, lo idóneo para que un juego resulte impactante o al menos decente, Paper Ghost Stories: The Third Eye Open resulta ser aburrido y tedioso, a pesar de que no podemos dejar de verlo, pero jugarlo, no volveremos a hacerlo.

Paper Ghost Stories: The Third Eye Open está disponible en PS5, Xbox Series X|S, Switch y PC a través de Steam.

Compartir en: