Toll Booth Simulator | Reseña

Toll Booth Simulator es de esos títulos que te hacen preguntar “¿qué estoy jugando exactamente?” a los cinco minutos… y la respuesta nunca se queda en algo simple. Desarrollado por el desarrollador en solitario SifDev y publicado por Ultimate Games S.A., este simulador los pone en la piel de un exconvicto que, en lugar de ir a prisión, debe pagar una deuda trabajando en una solitaria caseta de peaje en medio de un desierto. Hasta ahí, todo “normal”, pero lo que viene después ya es otra historia.

Toll Booth Simulator nos presenta una base sencilla, simplemente controlar el tráfico, revisar documentos, cobrar peajes y decidir quién pasa. Pero el juego no tarda en romper esa rutina con ideas cada vez más absurdas y entretenidas… pues de pronto, su caseta se convierte en algo mucho más grande, un pequeño centro de operaciones donde pueden cultivar frutas mutantes, preparar bebidas extrañas con efectos impredecibles y atender a conductores que nunca sabes si van a salir felices… o totalmente destruidos por lo que les sirvan.

Lo divertido es cómo el juego mezcla todo sin pedir permiso; uno se encuentra revisando coches un momento, y al siguiente estamos cultivando plantas rarísimas con un tractor, mezclando cócteles al azar o metiéndonos en casas cercanas para robar cosas antes de que llegue la policía. Sí, robar también es parte del “workflow” aquí, y todo con el objetivo final de pagar una deuda que siempre parece demasiado grande para alcanzarla.

Entre todo este caos de cosas raras por hacer, también hay espacio para otras cosas inesperadas, como contratar empleados, mejorar la estación, explorar el mapa o incluso usar una app de citas dentro del juego. Porque claro, ¿por qué no? Toll Booth Simulator no se preocupa por la coherencia, sino por sorprender. En ese sentido sí que lo hace y en más de una ocasión estarán pensando: ¿Pero qué demonios?

En lo jugable, Toll Booth Simulator muestra un sistema de progreso lento pero adictivo, pues cada actividad suma algo, desde dinero, recursos o nuevas formas de meternos en problemas. Y aunque muchas mecánicas parecen sacadas de juegos distintos, la gracia está justo ahí, en ver cómo todo convive dentro de un mismo mundo absurdamente funcional.

Eso sí, hay que destacar que no estamos ante un juego bonito ni pulido; los gráficos son simples, los modelos repetitivos y las animaciones bastante básicas. Pero honestamente, eso encaja perfecto con el tono general. Es un juego indie sin pretensiones técnicas, enfocado totalmente en la experiencia y el caos jugable.

Al final Toll Booth Simulator no intenta ser realista y mucho menos serio. Es un experimento raro, lleno de humor negro, decisiones absurdas y sistemas que chocan entre sí de la mejor manera posible. Si les gustan los simuladores clásicos y ordenados, este probablemente los va a confundir; pero si disfrutan los juegos diferentes, impredecibles y con ideas que se salen completamente del molde, aquí hay una joyita caótica esperando a que la descubran. Por cierto, Toll Booth Simulator ya está disponible en Steam, pero se espera que llegue también a PS5 y Xbox Series X|S próximamente.

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