The End Of The Sun | Reseña

The End Of The Sun, disponible en PS5 y Steam, es un juego en primera persona sobre leyendas y cultura eslava, y no como “el piso es lava”, no, me refiero a la cultura europea que se estableció en dicho continente principalmente en el oriente, centro y los Balcanes. Este juego que intenta por todos lados ser realista con gráficos buenos que sí parecen hechos por los artistas del equipo de desarrollo, efectos especiales medianamente agradables y una historia confusa y mecánicas bastante extrañas, nos dimos a la tarea de jugarlo el tiempo suficiente para darnos cuenta de que hay pasión, pero quizá las ideas no fueron ejecutadas como uno hubiera querido.

El juego inicia con tanta cinemática y explicación que para el momento en que tengamos el control será aburrido ver los tutoriales de las hogueras, estas nos sirven para conectar con el espacio en el que estamos y poder viajar en el tiempo para ver situaciones que sucedieron y nos puedan ayudar con el presente, que se suscita una vez nos alejamos de estas fogatas. En The End Of The Sun seremos Ashter, un compa que puede controlar el fuego y es por eso que las hogueras nos permiten conectar con todo lo que nos ayudará a liberar al pueblo actual de los estragos del pasado. La atmósfera es claramente inspirada en Skyrim con gráficos del remaster de Oblivion, y no es crítica, nomás es un apunte. Apúntele bien. Como Ashter no nomás podemos hacer uso del fuego, también tendremos que resolver puzzles entre el pasado y el futuro, aunque el más complicado rompecabezas es entender lo del fuego y el viaje en el tiempo.

Aunque los gráficos están bien hechos quizá lo que les falla un poco son las animaciones de todo, desde los personajes hasta el fuego, el movimiento de las cámaras cuando vemos una cinemática, o el cambio de época que a veces se nota extraño. De ahí en fuera creo que todo luce respetable y puede pasar por un juego con un mediano presupuesto que sí le invirtió en artistas 3D, no tanto así con las texturas, pero pasan desapercibidas por un buen uso de la iluminación, misma que de repente tiene sus fallas, pero nada que nos haga pasar mal momento, solo nos sacará de onda, no como las hogueras, pero sí un poco.

La historia se cuenta con estos fuegos y los eventos al tratar de abrir una puerta, o encontrar un objeto, pista, huella o con diálogos del personaje principal, el Ashter, conforme caminamos sin parar o nos aburrimos y empezamos a recorrer la campiña, nos desconectemos o no de la época pasada. El chiste es explorarle a ver qué encuentran o si hallan la solución al enigma más grande, mismo que ya les dije cuál es. No lo voy a repetir. Ya debieron haber puesto atención.

Ok, sí, las hogueras.

En esta ocasión no tiraré un veredicto porque quizá no tiene mucho caso. He visto varias reseñas muy positivas respecto a The End Of The Sun y no están mal, obvio esto es de gustos, pero todos coinciden casi con lo mismo, que es alabar a la cultura eslava y las leyendas y el fuego y su parecido con Skyrim. Pero también hay unas que son muy honestas con las cuales concuerdo: el juego sufre mucho para platicar la historia, dura unas ocho horas si le meten ganas y honestamente no es un juego al que volvería ni por tratar de sacar todos los trofeos. No es completamente soporífero pero genera varios bostezos y hay muchos momentos en que continuar jugando se hace sumamente pesado. No voy a mentir, tuve que dar mi opinión honesta y quizá algo funable, pero cuando el juego es bueno sin importar los gráficos entonces lo diré, en esta ocasión no puedo hacerlo. No me cansaré de decir que se notan las ganas con las que entregaron el juego, pero eso no evita el hecho de que lo he borrado de mi consola y no hay manera de regresar a él.

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