Reptilian Rising es un juego de combate por turnos en tablero, como si estuviéramos jugando los RPG’s de los 80’s como Dungeons & Dragons, nomás que acá seremos un equipo conformado por personajes históricos tanto reales como ficticios, pero que juntos y con poderes sobrenaturales, podrán vencer a los reptilianos que se metieron con la línea del tiempo y están generando que con portales, sus secuaces vengan a aniquilar a la raza humana. O sea, aparece un tiranosaurio Rex robótico… Si con eso no se dan cuenta de lo bizarro que es Reptilian Rising, entonces no sé qué más quieran que les diga. Repito, hay portales, alcantarillas que emanan enemigos, cristales de obsidiana, monedas, cassettes, puertas mágicas que invocan guerreros para nuestro equipo, está Cleopatra, Robin Hood, aaammmmhhh ¿qué más les digo al respecto? Reptilianos armados y reptilianos con armadura. ¿NETA EN SERIO QUIEREN MÁS?
Reptilian Rising es una aventura que de inicio es sumamente aburrida gracias al tutorial infestado de texto que no es necesario, nomás de ver el tablero es facilísimo saber lo que debemos hacer, pues los enemigos o los objetos rivales están en rojo y nuestro equipo está en azul, y todo lo que nos conviene obtener está en colores amigables, como verde, morado y azul. Aquí se trata de recolectar todo lo posible y enfrentar a todos los enemigos que salen a cada rato a pesar de que la misión señala de inicio: “Mata a todos los enemigos que nomás son 3”, y tómala, que te aparecen dos más, después salen tres más, y luego nos salta a la cancha uno más fuerte y así hasta que terminamos matando unos ocho, nueve o diez. Ya después de que matamos a todos no termina ahí la cosa, también debemos de ir apoderándonos de las puertas que andan por ahí como parte de la misión, así que la idea es hacer todo eso al mismo tiempo, no nomás concentrándonos en los malos.
Por desgracia los gráficos, UI, sonido y música del juego le sufren bastante. De inicio los modelos de los personajes están medio feos, no tienen mucho que ofrecer y las animaciones también se ven bajas en detalle, creo que aquí pudieron meterle más producción porque en serio que no me encanto nada. Luego está el sonido que a veces se va al cielo por más que le bajen el volumen y se escucha que las bocinas pudieran explotar. La música está peor que de elevador y la UI, bueno, la UI sí es otro tema terrible. La UI se gana el premio a lo peor diseñado en este juego ya que muchas veces aparecen letreros que ya no se quitan y por lo tanto estorban al momento de querer dar una orden o cancelar algún movimiento. En general la UI está mal diseñada, es molesta, tiene demasiado texto y a veces no aparece donde debe por lo que no se pueden cancelar, terminando en un caos visual cuando deberíamos fijarnos solo en el tablero y los personajes.
La rejugabilidad está por los cielos, afortunadamente hay muchísimas eras en la que aparecen escenarios para enfrentarnos a los malditos reptilianos. He aquí el tesoro del juego pues no se repiten las locaciones a pesar de ser parecidas, y nos permite jugar muchísimo gracias a la gran cantidad de héroes que podemos obtener. Los poderes van creciendo conforme logramos acabar con enemigos, recolectar objetos, apoderarnos de portales y cosas así, por lo que los poderes se pueden mejorar de inmediato y durante el combate, no nomás al acabar. Esto está perfecto porque sí nos permite tener mejoras durante los pleitos y así salir mejor librado porque luego hay unos malditos reptilianos bien perros.
VEREDICTO
Pues sí me gusto el juego en cuanto a las mecánicas y al sistema de combate, no me gustaron los gráficos ni la música y mucho menos el sonido. Tampoco la UI. Pero el concepto está bárbaro y la idea de traer personajes históricos a la batalla está súper chistosa y agradable. Me gustó esto. ¿Pelear contra reptilianos? Está horrible, me encanta. ¿Les faltó poner teorías conspiranóicas? Claro que por supuesto que sí. ¿La tierra es plana? ¿El alunizaje fue mentira? No a las dos preguntas, no manchen tampoco.
Reptilian Rising se encuentra disponible en Nintendo Switch y PC por medio de Steam.












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