NINJA GAIDEN: Ragebound | Reseña

Lanzado originalmente en julio de 2025 y disponible actualmente en Xbox Game Pass, NINJA GAIDEN: Ragebound es mucho más que un regreso nostálgico que no se pueden perder por nada del mundo, es una reinterpretación brillante de una de las sagas más legendarias. En manos de The Game Kitchen, el estudio español detrás de Blasphemous, la amada franquicia sin duda demuestra un equilibrio casi perfecto entre el legado clásico en 2D y las exigencias de los juegos modernos.

Comenzando por la historia de NINJA GAIDEN: Ragebound, se sitúa en un momento crítico para el clan Hayabusa. Con Ryu lejos de casa, una invasión demoníaca amenaza con arrasar la aldea, y el protagonismo recae en Kenji Mozu, un joven ninja entrenado por el propio Ryu, quien se ve obligado a romper tabúes ancestrales y sellar una alianza impensada con Kumori, una letal kunoichi del Clan de la Araña Negra. Así que, lo que podría haber sido un simple pretexto narrativo termina funcionando sorprendentemente bien, con diálogos cargados de sarcasmo, mucha tensión y una química inesperada entre ambos personajes.

Con un sistema de control preciso, inmediato y satisfactorio, cada salto, dash y ataque está medido al milímetro; pueden esperar las mecánicas clásicas de Ninja Gaiden regresando con fuerza, así que correr por paredes, esquivar proyectiles, y realizar combos brutales se expanden con sistemas modernos que elevan el ritmo del combate. Movimientos como el guillotine boost, el Hypercharge o la Fusión Ninja con Kumori convierten cada enfrentamiento en un festín de momentos memorables.

Como dije, la fusión entre Kenji y Kumori es sin duda, una de las ideas más acertadas del juego; esto no solo aporta variedad táctica mediante ataques a distancia y habilidades especiales, también se integra de forma orgánica en la narrativa y en la exploración, con secciones alternativas, portales demoníacos y desafíos cronometrados muy emocionantes.

A nivel visual NINJA GAIDEN: Ragebound es sumamente llamativo, con un pixel art que alcanza un nivel de detalle excepcional, combinando brutalidad, elegancia y una animación fluida que hace que cada combate sea un espectáculo. Asimismo, los escenarios varían constantemente, pudiendo descubrir desde aldeas y parajes naturales, hasta zonas urbanas y entornos casi futuristas, manteniendo siempre la identidad de este universo. La banda sonora, liderada por Sergio de Prado con aportes de los compositores originales de la saga, es espectacular, con guitarras, sintetizadores y percusión que combinan melodías clásicas reinterpretadas, potenciando cada jefe y momento de tensión.

NINJA GAIDEN: Ragebound no es solo un homenaje bien hecho, es una evolución natural de la saga en 2D. Es un título exigente pero justo, frenético y clásico. Que hoy esté disponible en Xbox Game Pass lo convierte en una oportunidad que no se pueden perder tanto para veteranos de la serie como para nuevos jugadores. NINJA GAIDEN: Ragebound también está disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S, PlayStation 4, Xbox One, Switch, and PC vía Steam.

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