Firva: Strings of Fate | Demo adelanto

La demo desarrollada por Gord Games apuesta por una historia de venganza, una ambientación cinematográfica y combates podrían ser emocionantes. Sin embargo, sus problemas de optimización y numerosos errores técnicos empañan una propuesta que todavía tiene margen para mejorar.

Como ya saben estamos ante una nueva edición del Steam Next Fest, un evento ideal para descubrir juegos y probar sus demos antes del lanzamiento, y en esta ocasión, nos encontramos con Firva: Strings of Fate (Part 1), una aventura independiente desarrollada por un equipo de cinco personas que tiene ideas interesantes, pero cuya primera presentación deja bastante que desear. Sin duda la introducción del juego consigue despertar la curiosidad de lo que nos podría esperar, pero la ilusión dura poco, y tras comenzar a jugar es que aparecen problemas técnicos que dificultan disfrutar de una experiencia que, sobre el papel, tiene elementos suficientes para llamar la atención.

La aventura sigue a Firva, una guerrera que no puede hablar y que veinte años después del asesinato de sus padres, finalmente consigue vengarse de Ratiar el Carnicero. La historia plantea cuestiones sobre la venganza, el destino y la posibilidad de cambiar aquello que parece inevitable; todo ello se desarrolla en Ramirtana, un reino de fantasía oscura con selvas, ruinas y escenarios que buscan transmitir una atmósfera misteriosa. Y es que es precisamente la ambientación uno de los aspectos más interesantes de la demo, su cámara fija y puesta en escena cinematográfica recuerdan a propuestas del 2010, creo es una dirección artística que podría funcionar muy bien si estuviera acompañada de una ejecución técnica sólida.

En lo jugable, Firva: Strings of Fate combina combate cuerpo a cuerpo, plataformas, exploración y acertijos ambientales, pero el inconveniente es que resulta complicado valorar sus mecánicas cuando los controles y el propio escenario no siempre responden como deberían. Además de la cantidad de bugs con las que tendremos que lidiar.

Y es aquí donde encontramos el principal obstáculo, pues durante los aproximadamente 20 minutos que dura la demo, sufrimos caídas de fotogramas que afectan a la fluidez, errores en la detección de elementos como escaleras y bordes que deberíamos poder agarrar para trepar. Pero los problemas de colisión son todavía más preocupantes; en determinados puntos Firva puede atravesar el escenario y terminar dentro de paredes o por debajo del suelo sin posibilidad de regresar a la zona jugable, y en estos casos la única solución es reiniciar la demo y repetir el recorrido, con el riesgo de volver a encontrarnos con el mismo error en otra parte (lo cual me pasó) y a esto se suman inconsistencias en las indicaciones de los controles pues a veces muestran un botón que en realidad sirve para otra cosa; en general son detalles que sumados a los problemas de cámara, movimiento y rendimiento, transmiten una sensación de falta de pulido.

Lo más frustrante es que la experiencia termina convirtiéndose en una prueba y error que no depende de superar un jefe o resolver un acertijo, sino de evitar los fallos del propio escenario.

Entiendo que desarrollar un videojuego independiente con un equipo reducido supone un reto considerable y que el Steam Next Fest es una oportunidad importante para ganar visibilidad, pero también puede jugar en contra cuando la demo no está preparada para ofrecer una primera impresión satisfactoria para su potencial público. En mi opinión habría sido preferible dedicar más tiempo a corregir los errores de colisión, revisar las interacciones y mejorar la optimización antes de presentar el juego. Claro que una demo no necesita ser perfecta, pero sí debería permitir que los jugadores experimenten sus principales virtudes sin tener que luchar constantemente contra problemas técnicos.

Aun así, no quiero descartar el potencial de Firva: Strings of Fate (Part 1), su ambientación, su premisa narrativa y su enfoque cinematográfico me hace imaginar que hay una aventura interesante esperando a tomar forma… la cuestión es si el equipo conseguirá pulir sus fundamentos para que esas virtudes puedan destacar.

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