Exotica 2: Pet Shop Simulator | Reseña

Exotica 2: Pet Shop Simulator apuesta por algo muy claro, que es relajar mientras construyen, cuidan y hacen crecer una tienda de mascotas. El estudio turco Konrul Game toma la base del primer juego y la expande con más sistemas, más animales y una mayor libertad creativa, dando como resultado un simulador con mucho encanto… aunque todavía con problemas que pulir.

Desde el primer momento, Exotica 2: Pet Shop Simulator nos pone en la piel de un dueño de tienda que debe encargarse tanto de animales comunes como de especies exóticas. Hay más de 70 animales disponibles, como gatos, perros, reptiles, aves y peces, y uno de los grandes atractivos es la crianza, que permite obtener variantes raras y dar una sensación constante de descubrimiento. Cuidar a los animales, alimentarlos, limpiar sus hábitats y ver cómo prosperan es sin duda, el corazón de la experiencia, así que si aman los animales y les atrae la simulación, quizá pueden seguir leyendo.

En el apartado creativo, Exotica 2 brilla; la personalización del local es muy amplia, por ejemplo las paredes, suelos, distribución, iluminación y decoración se pueden ajustar casi sin restricciones, así que diseñar una tienda funcional y al mismo tiempo visualmente atractiva resulta muy satisfactorio y refuerza ese tono “sin estrés” que el juego busca transmitir.

Como es de esperar el título introduce empleados con personalidades distintas, automatización de tareas y relaciones con clientes, lo que añade una capa estratégica interesante. Sin embargo aquí también aparecen sus mayores problemas. El tutorial es confuso y poco amigable y obliga a tomar decisiones importantes sin explicar bien las herramientas, lo que puede llevar a errores difíciles de corregir al inicio; a esto se suman controles poco intuitivos y una cantidad notable de bugs, especialmente relacionados con el personal. Empleados que no trabajan correctamente, limpiadores que fallan en sus tareas o dependientes que solo reponen estanterías bajo condiciones muy específicas rompen la sensación de fluidez y obligan al jugador a intervenir más de lo deseado.

Sin duda es justo decir que el juego tiene una base muy sólida, la idea funciona, el ritmo es agradable y la experiencia resulta reconfortante, ideal para quienes disfrutan de simuladores tranquilos y creativos. Sin embargo en su estado actual, Exotica 2: Pet Shop Simulator se siente más cercano a un early access que a una versión completamente pulida. Así que es uno de esos juegos que uno desea esté en constante mejora.

Exotica 2: Pet Shop Simulator es un simulador acogedor, creativo y con muchísimo potencial. Si les gustan los juegos de gestión relajados y la interacción con animales, aquí encontrarán una experiencia disfrutable. Eso sí, conviene entrar con paciencia o esperar algunos parches más para que todas sus buenas ideas brillen como se merecen. Por cierto, el juego también está planeado para Switch 2, PS5 y Xbox Series X|S.

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