El fin del mundo no siempre necesita horribles monstruos que persigan al jugador por pasillos oscuros ni escenas explícitas llenas de gore para provocar inquietud. A veces basta con un tren que atraviesa los restos de una civilización desaparecida, un grupo de pasajeros con demasiados secretos y la sensación constante de que alguien observa cada uno de nuestros movimientos. Esa es la inquietante propuesta de Dreadline Express, una aventura de terror psicológico desarrollada por el independiente checo Dave Konecny y publicada por Shoreline Games, que ya llegó a Steam.
Dreadline Express nos sitúa en un mundo devastado, donde los pocos supervivientes de la humanidad viajan en un tren que parece ser el último vestigio de una civilización perdida; afuera de sus ventanas se extiende un paisaje hostil, teñido de tonos rojizos y sepia, mientras extrañas formas y tentáculos sugieren que algo incomprensible y hasta Lovecraftiano habita más allá de las vías. Por otra parte en el interior, los pasajeros cargan con sus propias historias, conflictos y secretos, convirtiendo cada compartimento en una oportunidad para descubrir algo nuevo.
Sin duda el planteamiento recuerda a otras historias de supervivencia en espacios cerrados, pero este título encuentra su personalidad al concentrarse en el comportamiento humano y la deducción, así que aquí conocer a alguien puede ser tan importante como descubrir una pista física, y entender las motivaciones de los pasajeros resulta fundamental para avanzar en la historia, descubriendo una narrativa que adopta elementos del horror cósmico y de la ficción, construyendo una atmósfera de incertidumbre donde nunca parece haber suficiente información para comprender por completo lo que está sucediendo.
La mecánica más interesante es el sistema de cartas que se aleja de las fórmulas habituales, pues en lugar de coleccionar armas, ataques o habilidades de combate, el jugador reúne información, recuerdos, observaciones y conocimientos obtenidos durante la exploración, y cada descubrimiento puede incorporarse a un álbum narrativo que funciona como registro de la investigación y como herramienta para abrir nuevas posibilidades. Este concepto descrito como metroidbrainia, propone que el progreso dependa principalmente de comprender las conexiones entre las pistas, así que es posible encontrar información aparentemente irrelevante durante una conversación y descubrir mucho después que resulta esencial para resolver otro problema. De esta manera las cartas permiten relacionar acontecimientos, desbloquear diálogos y modificar las interacciones con los pasajeros.
Como resultado de este enfoque el juego convierte las conversaciones en pequeños rompecabezas ya que seleccionar la información adecuada puede cambiar la reacción de un personaje o revelar aspectos de su pasado que permanecían ocultos, y también introduce una dimensión moral interesante pues disponer de información no significa necesariamente que debamos utilizarla, y resolver una situación no garantiza que el resultado sea beneficioso para todos los involucrados.
Sin embargo esta libertad narrativa puede convertirse en un obstáculo, ya que cuando las conexiones entre cartas no resultan evidentes, encontrar la combinación correcta puede exigir demasiado ensayo y error; la ausencia de pistas claras en determinados momentos puede hacer que algunas soluciones se sientan menos intuitivas de lo deseable, especialmente conforme se avanza en alguna investigación.
Uno de los mayores aciertos de Dreadline Express es la manera en que utiliza la incomodidad psicológica para construir su identidad; aunque su ambientación incluye elementos sobrenaturales y criaturas que parecen escapar a cualquier explicación convencional, buena parte de la tensión surge de las relaciones entre los pasajeros y de las consecuencias de nuestras decisiones. El juego plantea situaciones donde ayudar a alguien puede implicar consecuencias moralmente cuestionables, y donde el conocimiento adquirido durante la investigación puede convertirse en una herramienta de manipulación. Al final del día no se trata simplemente de descubrir qué ocurrió, sino de decidir hasta dónde estamos dispuestos a llegar para obtener respuestas.
En términos de rejugabilidad, las decisiones pueden abrir unas posibilidades y cerrar otras, por lo que resulta difícil descubrir todos los detalles de la historia en una sola sesión (unas cinco horas), así que explorar diferentes caminos permite conocer nuevas facetas de los pasajeros y comprender mejor las piezas que conforman el misterio principal de la aventura. Otro detalle a destacar en este mismo tema, es el sistema de cartas, ya que el conocimiento acumulado durante una partida invita a reconsiderar conversaciones y situaciones desde otra perspectiva. Claro que la cantidad de información que el juego presenta exige atención constante y quienes prefieran una narrativa más directa podrían sentirse abrumados por la necesidad de leer, relacionar datos y recordar detalles de encuentros anteriores.
Dreadline Express es una singular propuesta dentro del terror independiente, con una identidad construida alrededor de la investigación, las conversaciones y las consecuencias de adquirir conocimiento; su sistema de cartas transforma la información en una herramienta de progresión y convierte las relaciones humanas en uno de sus principales campos de exploración. Y sin duda la ambientación opresiva, los elementos de horror cósmico y las decisiones moralmente ambiguas ayudan a sostener un misterio que invita a detenerse en cada punto narrativo.
Dreadline Express, disponible en Steam, es una experiencia sumamente narrativa, pero interesante en entender su mundo, donde las cartas son mucho más que un registro de descubrimientos; es una historia que trata sobre los últimos supervivientes de la humanidad, quienes viajan en un tren a través de una Tierra devastada mientras algo extraño y aparentemente sobrenatural acecha en el exterior… sin embargo, el misterio principal no es simplemente sobrevivir, sino descubrir qué ocurrió con el mundo y qué secretos esconden las personas que siguen a bordo.











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