Beneath es uno de esos juegos que parecen llegar desde otra época, no por limitaciones, sino por convicción. Desarrollado por un pequeño estudio formado por dos hermanos apasionados por el terror y los shooters clásicos, este FPS apuesta por una experiencia pausada, opresiva y muy enfocada en la supervivencia, claramente inspirada (también gráficamente) en títulos como Doom 3, F.E.A.R. 2 y la era dorada de PlayStation 3 y Xbox 360.
Beneath desde el primer momento deja claro que no busca ser un shooter frenético, sino una inmersión lenta y tensa en un entorno hostil donde cada bala importa y cada pasillo puede esconder algo peor que la muerte. La campaña que supera fácilmente las 10 horas, nos pone en la piel de Noah Quinn, un buzo experimentado atrapado en las profundidades del océano Ártico tras una expedición que sale obviamente, terriblemente mal. Y lo que comienza como una misión científica rutinaria se transforma en una pesadilla marcada por alucinaciones, criaturas extrañas y una conspiración corporativa con tintes claramente lovecraftianos. Y con enemigos que se comportan como esponjas de disparos.
Aquí claramente la narrativa no pretende ser revolucionaria, pero funciona como un thriller de terror estilo serie B, con suficiente misterio para mantener el interés. La búsqueda desesperada de una cura para la hija del protagonista añade una motivación emocional que acompaña bien al tono opresivo del juego, incluso cuando el relato no siempre logra ser profundamente inquietante. Sin embargo, donde Beneath realmente conecta con los jugadores veteranos es en su jugabilidad; aquí no hay marcadores constantes ni acción desenfrenada, el combate se presenta más metódico, la munición es limitada y los enemigos castigan cualquier error (aunque contamos con diferentes niveles de dificultad). Los enfrentamientos contra soldados humanos y criaturas siempre es constante y el ritmo a nivel de acción en combate es, se podría decir, pausado y con momentos bastante intensos, muy del tipo de los juegos ya mencionados al inicio de la reseña. Por esto si están buscando una experiencia “retro” tanto en lo visual como en su jugabilidad, esta puede ser une buena opción, sobre todo en PC.
Dicho esto el enfoque recuerda mucho a los shooters de principios de los 2000, donde avanzar con cautela era tan importante como disparar bien; igualmente hay que decir que no todo es perfecto, pues la IA puede ser irregular y algunos enemigos se sienten más resistentes que peligrosos, pero el espíritu old school está ahí, y eso es un gran atractivo para quienes extrañan ese tipo de diseños tanto en niveles, sonidos, efectos visuales y hasta diseño de personajes. Visualmente, Beneath apuesta por escenarios cerrados, estaciones de investigación en ruinas y una constante sensación de aislamiento. Asimismo, el diseño artístico cumple bien su función, aunque no siempre logra el nivel de terror que su premisa sugiere.
Y recientemente gracias a una actualización, es que tenemos uno de los mayores aciertos recientes del juego: el Retro Mode. Esta actualización transforma el apartado visual con una estética de finales de los 90, llena de píxeles gruesos, baja resolución y un efecto CRT que potencia enormemente la atmósfera, así que lejos de ser solo un filtro visual, este modo hace que la tensión aumente, ya que las sombras y la falta de detalle juegan a favor del horror y la imaginación.
Uno de los aspectos más importantes de Beneath es que no es una experiencia estática. Los desarrolladores ya han presentado una hoja de ruta ambiciosa que incluye mejoras constantes, un New Game Plus y modos Horde pensados para aumentar la rejugabilidad y pulir los sistemas principales. Así que podemos pensar que Beneath es un juego que seguirá creciendo y afinándose con el tiempo.
Esperando a más mejoras, también es importante mencionar que en Xbox Series X|S el rendimiento no es el ideal, y durante combates intensos o en zonas más cargadas se presentan caídas notables de FPS, lo que puede afectar la inmersión. No es algo que rompa completamente la experiencia, pero sí un aspecto que necesita optimización, especialmente considerando el ritmo pausado del juego.
Beneath no es un shooter moderno ni pretende serlo. Es un homenaje claro a los FPS de terror de antaño, con un enfoque en la atmósfera, la supervivencia y la tensión constante. Claro, tiene asperezas, bugs ocasionales y decisiones de diseño discutibles, pero también personalidad, identidad y una visión muy clara de lo que busca ofrecer. Para jugadores que crecieron con Doom 3, F.E.A.R., Condemned o los shooters narrativos de la era PS3/Xbox 360, Beneath es una experiencia recomendable, especialmente ahora que sigue recibiendo contenido y mejoras.
Beneath está disponible en Steam, Epic Games Store, GOG, Xbox Series X|S y PlayStation 5.














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